Resulta clave analizar, con evidencia, cómo los ciudadanos evalúan la gestión pública y el funcionamiento de la democracia.
Por Sergio David Reyes Landa. 14 abril, 2026. Publicado en diario Correo, el 11 de abril de 2026Los datos de la Enaho 2024 del INEI permiten entender no solo el nivel de satisfacción con las autoridades, sino también el grado de conocimiento y valoración del sistema democrático en el departamento de Piura.
En términos generales, los resultados muestran un predominio de percepciones negativas. A nivel nacional, más del 80% de la población desaprueba la gestión del Gobierno Central y, aunque en Piura esta cifra es ligeramente menor, la tendencia se replica en todos los niveles de gobierno. Incluso en el ámbito local, donde se esperaría mayor satisfacción por la cercanía de las autoridades, seis de cada diez piuranos califican la gestión como mala o muy mala.
Este malestar convive con una relación ambigua con la democracia. Si bien la mayoría reconoce su importancia, más de la mitad de los piuranos no logra definirla con claridad y cerca del 70% considera que funciona mal. Las principales razones apuntan a los políticos y a la calidad de las leyes, lo que evidencia una crisis de representación y de confianza institucional.
Este escenario plantear un desafío mayor, pues la democracia no se sostiene únicamente en el acto de votar, sino en su capacidad de generar resultados concretos para la ciudadanía. Cuando ello no ocurre, su legitimidad se debilita.
En este marco, el llamado es claro: votar con responsabilidad, para ello es necesario informarse, evaluar propuestas y exigir viabilidad. La calidad de nuestras decisiones definirá no solo la próxima gestión, sino también el rumbo de nuestra democracia.








