18

Ene

2022

¿Cómo protegernos de la variante ómicron?

Vladimir Bustinza, profesor de la Facultad de Medicina Humana, brinda importantes recomendaciones para evitar el contagio por ómicron. Además, explica por qué han surgido más variantes a lo largo del desarrollo del virus.

Por Betsy Salazar. 18 enero, 2022.

El Ministerio de Salud (Minsa) reportó nuevos casos de variante ómicron, que posee el doble de mutaciones que la delta. La ómicron, refiere el doctor Vladimir Bustinza, profesor de la Facultad de Medicina Humana de la UDEP, contiene alrededor de 50 mutaciones; pero, más de 30 de ellas se encuentran en la proteína de pico, región de la proteína que interactúa con las células humanas antes de entrar a las del organismo.

Los síntomas de la variante ómicron tienden a ser leves: fatiga, tos seca, dolor de garganta, cefalea, entre otros, en comparación con la delta, que se caracteriza por una mayor secreción nasal y mucosidad, dolor de garganta y de cabeza, y fiebre elevada.

Para frenar el contagio, el médico recomienda continuar con los protocolos de bioseguridad como el uso de mascarilla, que es una manera efectiva de reducir la propagación de las primeras formas del virus; el distanciamiento social y el lavado frecuente de las manos.

Además, para reforzar la protección contra la COVID-19 y las variantes que circulan, los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC, por sus siglas en inglés) recomiendan dosis adicionales y de refuerzo de las vacunas contra la COVID-19.

Las personas que no están totalmente vacunadas deben usar doble mascarilla quirúrgica o un respirador KN95 en lugares públicos cerrados, más allá del nivel de transmisión en la comunidad. Y, en el caso de quienes ya tienen todas las dosis necesarias,  deberían usar doble mascarilla quirúrgica o un respirador KN95 en espacios cerrados; en áreas de transmisión sustancial o alta, indica Bustinza.

La mascarilla es muy importante si la persona o un miembro de su hogar tiene el sistema inmunitario debilitado, una afección subyacente, es adulto mayor o no está totalmente vacunado, agrega.

Sobre el periodo de incubación de esta nueva variante, Bustinza sostiene que un análisis reciente, realizado por la Agencia de Seguridad Sanitaria del Reino Unido, sugiere que el periodo entre la infección y la capacidad de infectar podría ser más corto, lo cual hace que el virus sea mucho más difícil de controlar.

Con ómicron la mediana del tiempo a la aparición de síntomas (periodo de incubación) se ha reducido a 3 días y la fracción de asintomáticos se ha duplicado. Este dato es muy importante porque anteriormente el periodo de incubación tenía una mediana de 5 días; sin embargo, al haber cambiado este, ahora muchos países europeos han reducido el aislamiento de 14 a 10 días. Y, recientemente, el Minsa ha decidido que el tiempo de aislamiento sea un máximo de 10 días en Lima Metropolitana, siempre y cuando el paciente no presente fiebre o síntomas respiratorios.

Las personas que quieran hacerse un descarte de COVID-19, deben esperar de tres a cinco días, si están completamente vacunados, pues se ha evidenciado que las pruebas tienden a ser menos precisas dentro de los tres días posteriores a la exposición.

En cambio, si la persona no cuenta con todas las dosis de vacuna, debe entrar en cuarentena inmediatamente después de haber estado con alguien que dio positivo al virus. Asimismo, si presenta síntomas, debe hacerse una prueba de inmediato; de lo contrario, puede esperar de cinco a siete días, asegura Bustinza.

Otras variantes
Una variante, explica el profesor, es una mutación que ocurre en el virus luego de un tiempo. Solo mediante la evolución natural, a medida que el virus infecta a las personas, este tiene la oportunidad de replicar su genoma y, cada vez que lo hace, hay posibilidad de que se produzcan errores o mutaciones.

Las otras variantes conocidas hasta ahora son la alfa, beta y gamma, que comparten una serie de síntomas: fiebre, tos seca y cansancio. Otros síntomas menos comunes, pero que también pueden darse, son los dolores musculares, el dolor de garganta, la diarrea, el dolor de cabeza, conjuntivitis, la pérdida del olfato o gusto y erupciones cutáneas. Entre los aspectos más severos se encuentran los problemas para respirar, la presión en el pecho y la afectación a movilidad motora.

Cabe acotar que las vacunas han mostrado una gran eficacia para estas tres variantes, comenta Bustinza.

Entre las variantes de interés (VOI, muy poco frecuentes) están la lambda y la mu, halladas en América del Sur.

Sobre la flurona, el médico afirma que es una infección simultánea de COVID-19 y gripe; y, hasta el momento no se ha demostrado que los pacientes que contrajeron esta doble infección hayan presentado un cuadro sintomático más grave.

Por otro lado, durante el fin de semana, se reportó la variante deltacrón que es una mezcla de las variantes delta y ómicron del coronavirus. A pesar de ello, tan solo un día después de este descubrimiento, varios expertos de Grecia y Reino Unido han cuestionado esta aserción y han apuntado a que podría tratarse de un error de laboratorio, ante la existencia de «contaminación» en la identificación del virus, tal y como lo ha indicado el virólogo Tom Peacock, del Imperial College de Londres.

Según ha explicado Leondios Kostrikis, profesor de Biología de la Universidad de Chipre y director del Laboratorio de Biotecnología y Virología Molecular, esta universidad, que ha llevado a cabo el hallazgo, ha identificado 25 casos de infección, aunque aún se desconoce si es más contagiosa.

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