Docentes y estudiantes de la Universidad de Piura y vecinos de los asentamientos Santa Julia y Sánchez Arteaga trabajaron conjuntamente en las tres etapas del proyecto “Semilla urbana”: diagnóstico, cocreación e implementación.
Por Deyna Alexandra Cornejo Zárate. 18 septiembre, 2026.
Como parte del curso Terras del proyecto Polis, financiado por la Comisión Europea, la UDEP realizó una jornada de recuperación y activación del entorno urbano del Humedal Santa Julia, a fin de fortalecer la relación de la comunidad con este ambiente natural.
El proyecto lo lideraron el magíster Luis Carlos Castillo Huamán y la arquitecta Edsmilda Martínez Hidalgo, docentes de la Facultad de Ingeniería de la Universidad de Piura. La experiencia permitió reconocer el territorio y establecer el diálogo en la comunidad, pues se identificaron problemas, percepciones y oportunidades relacionadas con el entorno del humedal.
La ‘Semilla urbana’
Gracias a los aportes de especialistas y pobladores, se logró implementar una primera acción de pequeña escala: la ‘Semilla urbana’, una intervención física en el A. H. Sánchez Arteaga, frente al acceso del Humedal Santa Julia. Esta iniciativa demuestra la efectividad del proceso participativo en sus tres etapas: diagnóstico territorial, cocreación e implementación física.
En la intervención se incorporó vegetación, espacios de permanencia y elementos para la contemplación, el encuentro y el vínculo de la población con el ecosistema. Participaron estudiantes, docentes, vecinos y representantes de los asentamientos Santa Julia y Sánchez Arteaga.
Un hito en la transformación urbana
La ‘Semilla urbana’ se presenta como un primer hito dentro de un proceso de transformación urbana incremental (un enfoque de planificación para mejorar ciudades de manera gradual). El objetivo es demostrar que una acción concreta, localizada y construida en colaboración puede activar un espacio estratégico y abrir el camino hacia cambios significativos en el entorno del humedal.
El proyecto se encamina a mejorar progresivamente el borde urbano del humedal con un principal recurso: la participación comunitaria articulada; mientras que, la ‘Semilla urbana’ representa el primer paso tangible de una visión territorial de mayor alcance.

















