“Estas elecciones, que reflejan un país profundamente polarizado, representan también una oportunidad para ejercer la paciencia como una virtud democrática”.
Por Gustavo Carrasco Fonseca. 12 junio, 2026. Publicado en diario El Comercio, el viernes 12 de junio 2026El conteo rápido de Ipsos Perú para Transparencia mostró a Juntos por el Perú con una ventaja aparente sobre Fuerza Popular en la segunda vuelta presidencial. Sin embargo, con el avance del escrutinio, los números oficiales y distintos modelos predictivos empezaron a contar otra historia. Para muchos, eso ha sido suficiente para hablar de fraude. Pero antes de llegar a esa conclusión, vale la pena entender qué es el conteo rápido.
Para conocer el porcentaje de votos a favor de un candidato, existen dos caminos: escrutar el 100% de las actas o estimarlo a partir de una muestra. Eso último es lo que hace el conteo rápido. Toma una muestra de actas, calcula la proporción en esa muestra y la usa para estimar el resultado real. A eso se le llama inferencia estadística, que consiste en aprender sobre la población a partir de una muestra. Sin embargo, hacer inferencia tiene un costo inevitable: el margen de error.
Cuando el conteo rápido anuncia, por ejemplo, 50,3% con un margen de error de +/-1,9 puntos porcentuales, está diciendo que el valor real podría estar entre 48,4% y 52,2%. Y no hay certeza, sino confianza estadística. El valor exacto solo se conocerá cuando la ONPE escrute el 100% de las actas.
En una elección tan ajustada como esta, con ambos porcentajes cercanos al 50%, el margen de error puede ser mayor que la diferencia observada entre ambos candidatos (Keiko Fujimori y Roberto Sánchez). Esta situación configura un empate técnico, que significa que las posiciones observadas podrían deberse al azar de la muestra y que la estadística no puede determinar quién tiene la ventaja real.
Si los resultados se invierten al escrutar todas las actas, no sería señal de manipulación, sino la estadística operando bajo sus propias reglas. Por eso, cuando hay un empate técnico, anunciar posiciones concretas es estadísticamente imprudente. Lo que corresponde en esos casos es declarar el empate en el conteo rápido y esperar el resultado oficial.
Estas elecciones, que reflejan un país profundamente polarizado, representan también una oportunidad para ejercer la paciencia como una virtud democrática. Esperar el escrutinio oficial, la única herramienta capaz de esclarecer el resultado definitivo, es un acto de respeto a las reglas del proceso democrático.








