El artículo científico “Let’s get physical! Instagram engagement and vanity in young people”, del doctor Juan Francisco Dávila, ha sido publicado en la revista Media International Australia (MIA).
Por Graciela Tuesta. 08 abril, 2026.En su estudio, el doctor Dávila, profesor e investigador de la Universidad de Piura, aborda la problemática de la vanidad en las redes sociales entre los jóvenes. Para ello, analiza la relación entre el uso de Instagram y la construcción de la vanidad.
En su investigación, Let’s get physical! Instagram engagement and vanity in young people, que ha sido publicada en la revista Media International Australia (MIA), el docente de la Facultad de Ciencias Económicas y Empresariales de la UDEP analiza el comportamiento de más de 300 jóvenes de entre 18 y 28 años, usuarios activos de Instagram.
A partir de las respuestas obtenidas, el doctor Dávila desarrolló un modelo que permite entender el vínculo entre la intensidad de uso de esta red social y las distintas dimensiones de la vanidad. “Con sus respuestas se elaboró un modelo SEM. Hasta donde sabemos, no se había explorado antes la relación entre la intensidad de uso de Instagram y los cuatro tipos de vanidad, según Netemeyer: preocupación física, percepción física, preocupación por el logro y percepción de logro”, indica el docente de la UDEP.
Explica, asimismo, que uno de los hallazgos más relevantes es que no toda forma de vanidad se ve afectada de la misma manera. Con la investigación se evidencia que el uso intensivo de Instagram está relacionado, principalmente, con la vanidad física; es decir, con la preocupación por la apariencia y la percepción del propio cuerpo. Este resultado, señala el docente, no sorprende si se considera que Instagram es una plataforma visual, donde predominan imágenes idealizadas que pueden influir en la autoimagen de los usuarios.
Otro resultado es que no todos los jóvenes reaccionan igual ante esta exposición. Factores de personalidad, como el narcisismo o el histrionismo, cumplen un rol moderador. Curiosamente, quienes presentan niveles más bajos de estos rasgos son más susceptibles a desarrollar mayores niveles de vanidad, a medida que aumenta su interacción en la red social. Esto abre nuevas preguntas sobre la vulnerabilidad emocional en entornos digitales y la necesidad de fortalecer el pensamiento crítico en los jóvenes.
“Más allá de los resultados, el valor de esta investigación está en visibilizar un fenómeno que muchas veces pasa desapercibido. En una generación hiperconectada, donde la validación social puede medirse en “likes” y seguidores, comprender estos procesos es clave para promover un uso más consciente de la tecnología”, sostiene el doctor Dávila.
Es importante resaltar el carácter colaborativo internacional de la investigación, pues se realizó en coautoría con la doctora Mònica Casabayó, de la Esade Business School, en Barcelona, España; y del doctor Steven W. Rayburn, de la Texas State University en Austin, TX, Estados Unidos. Además, se realiza en el Área de Marketing y Servicio, desde la línea de investigación Transformative Consumer Research, en la que se aborda el materialismo y la idea de que los bienes materiales son fuente de felicidad y éxito.









