26

Feb

2026

Artículo

El nuevo rol de Administrador de Empresas

El reto del administrador de hoy consiste, precisamente, en lograr este equilibrio: aprovechar el potencial de la tecnología sin comprometer el compromiso ni el sentido de propósito de las personas.

Por Martha Coello. 26 febrero, 2026. Publicado en El Comercio, el 25 de febrero del 2026.

El rol del administrador de empresas viene cambiando de manera acelerada. Ha dejado de ser únicamente un gestor tradicional para convertirse en un estratega digital y, al mismo tiempo, en un líder humano, enfocado en la transformación tecnológica, la sostenibilidad y la gestión del talento.

Hoy se requiere formar jóvenes capaces de enfrentar nuevos desafíos, muchos de ellos, aun desconocidos, incluso para los propios líderes. Prepararlos implica desarrollar competencias que les permitan comprender la complejidad del entorno actual, adaptarse al cambio y liderar organizaciones en escenarios inciertos.

El mundo transita el cierre de la cuarta revolución industrial, caracterizada por la inteligencia artificial, la robótica, el big data y la biotecnología, donde lo digital, lo físico y lo biológico se integran. Paralelamente, comienza a discutirse la evolución hacia una quinta revolución industrial, centrada en la tecnología, pero con un enfoque claramente humano, orientado a la sostenibilidad, la ética y la colaboración entre personas y máquinas.

En este contexto, el administrador de empresas vuelve a poner en el centro a la persona. Cobran mayor relevancia las capacidades humanas distintivas: el análisis, el pensamiento crítico, la vocación de servicio, la empatía y la comprensión del impacto social de las decisiones. El liderazgo ya no se mide solo por resultados económicos, sino también por la capacidad de generar bienestar de las personas y construir organizaciones sostenibles.

¿Qué pueden hacer las empresas?

Hoy las organizaciones buscan rediseñar tareas y procesos operativos permitan aprovechar las fortalezas de la inteligencia artificial sin perder la motivación intrínseca de las personas. Un estudio de Harvard Business Review (mayo de 2025), titulado Research: Gen AI Makes People More Productive—and Less Motivated, señala que la IA puede incrementar la productividad, pero también reducir la motivación si no se gestiona adecuadamente. Entre las estrategias propuestas destacan:

1. Integrar la inteligencia artificial con las contribuciones humanas.

2. Diseñar tareas humanas que resulten significativas y atractivas.

3. Mantener transparencia en el uso y la colaboración con IA.

4. Promover la rotación de tareas.

5. Capacitar a los colaboradores para un uso consciente de la IA.

El reto del administrador de hoy consiste, precisamente, en lograr este equilibrio: aprovechar el potencial de la tecnología sin comprometer el compromiso ni el sentido de propósito de las personas. El desafío ya no es únicamente lo que la inteligencia artificial puede hacer, sino lo que humanos y tecnología pueden lograr juntos.

Comparte:

situs togel

situs togel