16

Feb

2026

Artículo

¿Está The Washington Post perdiendo su esencia?

Fiscalizar al poder, con independencia, transparencia y sin miedo, y proporcionar información crítica a nivel local, nacional y global siguen siendo los desafíos del periodismo.

Por Rosa Zeta de Pozo. 16 febrero, 2026. Publicado en el Semanario El Tiempo, el 15 de febrero del 2026.

El recorte de The Washington Post de un tercio de su plantilla, alerta sobre el constante peligro de extinción que enfrenta el periodismo en los últimos años.

Matt Murray, editor ejecutivo de The Washington Post, ha justificado el despido de más de 300 periodistas señalando que la empresa “había perdido demasiado dinero por demasiado tiempo y no había satisfecho las necesidades de los lectores”. Y, afirma que el rediseño del periódico pondrá mayor énfasis en las noticias nacionales y la política, además de negocios y salud, y una menor cobertura a la información local, internacional y deportiva.

El tema inquieta, porque The Washington Post es un periódico de calidad, de gran trayectoria, con 148 años de vida, líder en la comunicación política, que está en la sede del Gobierno estadounidense y es referente no solo en Estados Unidos, sino a nivel mundial.

Marty Baron, exdirector ejecutivo del Post, refiere que la reducción no solo afecta a su talentoso y valiente equipo, sino que el público se verá privado de la cobertura de primera línea, basada en hechos, en nuestras comunidades y en todo el mundo, que es más necesaria que nunca. En la misma línea, The Post Guild, la plataforma sindical de los trabajadores del rotativo, sostiene que la eliminación de puestos socava la misión de The Post: “exigir responsabilidades al poder sin miedo ni favoritismos y proporcionar información crítica a comunidades de toda la región, del país y del mundo”.

Es verdad que el periódico capitalino, como todos los medios a nivel mundial, enfrenta dificultades económicas, producto de una circulación menor, del declive de la audiencia, etc., pero el tema va más allá de lo estrictamente económico. El sustento principal del diario, comprado por Jeff Bezos en 2013, es la defensa de los verdaderos y nobles principios de la profesión periodística. The Post es históricamente un gran ejemplo de rigor y ética periodística, mostrado en la cobertura del caso Watergate.

Bajo la dirección de Marty Baron (2013-2021), el Post se erigió como uno de los medios con un mayor escrutinio sobre las políticas del republicano, soportando extremas presiones de la Casa Blanca. Hoy, la línea editorial se ha vuelto más conservadora.

En febrero de 2025, Bezos anunció que la sección de opinión del Post solo publicaría artículos que apoyaran las “libertades personales y el libre mercado”. Y entonces llamábamos la atención sobre el riesgo que constituye la falta de pluralidad y transparencia en la información que debemos a la ciudadanía.

El acercamiento de Bezos al entorno de Trump, la producción de documental sobre Melania, la primera dama, por Amazon son elementos que rayan como conflictos de interés que pueden afectar esa capacidad crítica y de fiscalización gubernamental, que corresponde a los medios de comunicación. Este tipo de sesgos, también socavan la credibilidad del medio y la confianza de los lectores.

Si Jeff Bezos, el propietario de The Washington Post, “quiere que el Post sea una institución más grande, relevante y próspera”, como afirmó en una entrevista en la CNN el miércoles pasado, debe, apostar por la innovación tecnológica, sin olvidar la misión social del periodismo. Fiscalizar al poder, con independencia, transparencia y sin miedo, y proporcionar información crítica a nivel local, nacional y global siguen siendo los desafíos del periodismo, para satisfacer las necesidades de los lectores y recuperar la credibilidad.

Comparte:

situs togel

situs togel