Una investigación de la UDEP analiza cómo las características y la combinación de los miembros de mesa pueden relacionarse con el tiempo del escrutinio y la aparición de actas observadas.
Por Melany Gonzales. 01 octubre, 2026. Publicado en Agencia AndinaCuando termine la votación del próximo 4 de octubre, comenzará una de las etapas menos visibles de una elección: el conteo de votos. En cada mesa, tres ciudadanos deberán revisar las cédulas, contabilizarlas y registrar los resultados en las actas. La composición de ese pequeño grupo podría tener relación con qué tan rápido se procesa el resultado y con la posibilidad de que se presenten errores en las actas.
Esta es la premisa de una investigación liderada por el doctor Miguel Ángel Carpio, profesor principal del Departamento de Economía de la Universidad de Piura (UDEP), junto con investigadores de otras universidades y con financiamiento de ProCiencia. El estudio analiza a los miembros de mesa como un equipo de trabajo y busca identificar si determinadas características de sus integrantes y la combinación entre ellos pueden influir en su desempeño.
Edad, sexo, nivel educativo y experiencia previa son algunas de las variables consideradas. El análisis se concentra en dos resultados: el tiempo que toma realizar el conteo y si alguna de las actas termina siendo observada.
La selección de los miembros de mesa mediante sorteo ofrece una particularidad para los investigadores. Como los integrantes no eligen previamente con quiénes trabajarán, las distintas composiciones de las mesas permiten comparar su desempeño y estudiar con mayor rigor la relación entre las características del equipo y los resultados obtenidos.
El problema comienza antes del conteo
Para que ese equipo pueda trabajar, primero debe presentarse. Y allí aparece otro de los problemas que enfrenta el sistema electoral: el ausentismo.
En las Elecciones Regionales y Municipales de 2022, solo el 64% de los ciudadanos sorteados como miembros de mesa asistió. La participación fue de 69% entre los titulares y de 59% entre los suplentes.
Cuando no se reúnen los integrantes necesarios, la mesa puede completarse con ciudadanos que se encuentran esperando para votar. En 2022, aproximadamente 13% de las mesas tuvo que recurrir a electores de la cola, una proporción que había sido de 4% en 2006.
Este fenómeno tiene consecuencias que van más allá de la incomodidad de quienes deben asumir el cargo. Una mesa que comienza tarde puede retrasar la votación y, posteriormente, el escrutinio. Además, los ciudadanos que son incorporados de manera improvisada pueden tener menor preparación para realizar una tarea que requiere seguir procedimientos específicos.
Para las ERM 2026 se han sorteado seis suplentes por mesa, en lugar de tres, precisamente con el objetivo de reducir la necesidad de recurrir a los electores de la cola.
Una paradoja en el nivel educativo
Los datos de las elecciones de 2022 muestran, además, un resultado que llama la atención: los ciudadanos con mayor nivel educativo fueron quienes registraron una menor asistencia.
Según los datos analizados por Carpio, acudió el 73% de los sorteados con educación primaria, mientras que entre quienes tenían estudios técnicos o superiores la asistencia fue de 53%.
La explicación puede estar vinculada al costo de oportunidad que representa asumir el cargo. Ser miembro de mesa implica dedicar buena parte de la jornada electoral a esta responsabilidad y participar en actividades de capacitación. Para algunos ciudadanos, ese tiempo puede significar dejar de trabajar, atender un negocio o postergar otras actividades.
El sistema contempla incentivos económicos para promover el cumplimiento. Actualmente, quienes ejercen el cargo reciben una compensación de S/ 165 y pueden acceder a un día de descanso remunerado si cumplen con la capacitación correspondiente.
¿Qué ocurre cuando el equipo falla?
El desempeño de una mesa importa porque sus integrantes son quienes convierten los votos emitidos en resultados registrados oficialmente.
En las ERM 2022, el 6,2% de las mesas —más de 5 mil— tuvo al menos un acta observada, de acuerdo con los datos analizados en la investigación. Cuando un acta presenta inconsistencias, los resultados correspondientes deben pasar por una revisión antes de ser contabilizados.
El estudio de la UDEP busca precisamente determinar qué características de los integrantes y de la composición de estos equipos pueden estar asociadas a estos resultados. La investigación podría aportar evidencia para comprender mejor qué factores favorecen el funcionamiento de las mesas y contribuir, a futuro, al diseño de mecanismos que permitan mejorar el proceso electoral.
Para los ciudadanos sorteados en las ERM 2026, el investigador recomienda verificar su designación, participar en la capacitación y acudir a las 6:00 a. m. el día de la elección.
Porque una elección no termina cuando se cierra la urna. También depende del equipo de ciudadanos que queda frente a ella para contar, registrar y convertir cada voto en un resultado.









