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Oct

2026

Andrés Garay recupera el legado del fotógrafo piurano Pedro Montero

El doctor Garay, profesor de la Universidad de Piura, inauguró una exposición dedicada a Pedro N. Montero, cuya obra documenta la transformación de Piura entre fines del siglo XIX y comienzos del XX.

Por Roxana Vásquez Palacios. 23 octubre, 2026.

La exposición fue inaugurada el 7 de octubre en el Instituto Cultural Peruano Norteamericano (Icpna) en Miraflores (Lima). La muestra es el resultado de varios años de investigación orientados a recuperar y difundir el legado fotográfico de Pedro N. Montero, considerado el fotógrafo más importante del Perú de comienzos del siglo XX. La muestra estará abierta hasta el 6 de diciembre.

Los hallazgos permiten revalorar la trayectoria de Montero y situarlo entre los fotógrafos contemporáneos más relevantes del país, junto con figuras como Max T. Vargas, Emilio Díaz y Martín Chambi. Su trabajo constituye un registro visual de las transformaciones de Piura entre fines del siglo XIX y las primeras décadas del XX, así como de las costumbres, los espacios y los acontecimientos que marcaron la historia regional.

Baile en bosque de algarrobo, h. 1910. Archivo Jan Mulder / UDEP

Montero inició su actividad fotográfica en 1888, cuando aprendió los fundamentos de esta disciplina mediante la edición en español del tratado estadounidense El Rayo Solar, dedicado a la teoría y práctica de la fotografía. Desde entonces, desarrolló una labor profesional que combinó el registro documental, el fotoperiodismo y el retrato artístico con visión empresarial.

Sus primeras fotografías de Catacaos se publicaron en el semanario El Perú Ilustrado a fines de la década de 1880. Más adelante, colaboró con el diario La Crónica y la revista Variedades, aproximadamente entre 1910 y 1925. A través de sus imágenes, documentó reuniones sociales, acontecimientos cívicos, paisajes y localidades como Paita, Negritos, Talara, Sullana, Sechura, Morropón y Catacaos.

Postal de Catacaos, c. 1925. Colección José Cerna Sabogal

Entre sus registros destaca la que se considera la primera fotografía aérea de Piura, tomada desde el avión de Herbert Tweddle y publicada en Variedades en 1922. Esta imagen forma parte de una producción que permite observar los cambios de la ciudad y la región desde distintas perspectivas.

Vista aérea desde el avión de Herbert Tweddle. Publicada en Variedades, 1922. Col. particular.

Un registro de las catástrofes y la vida cotidiana

Dos acontecimientos marcaron especialmente su trabajo documental: el terremoto de 1912 y las lluvias torrenciales de 1925. Montero realizó un seguimiento fotográfico sistemático de ambas catástrofes, con imágenes que muestran sus consecuencias en la ciudad y sus habitantes. Por la calidad y continuidad de esta labor, los editores de Variedades lo consideraron uno de los fotógrafos más completos y serios del Perú.

Terremoto de 1912, esquina de Tacna y Ayacucho.

Otra de sus principales líneas de trabajo fue el retrato artístico de estudio. Montero ocupó tres inmuebles en el centro de Piura, donde ofreció un servicio de retratos con una estética moderna y europeizada. Las fotografías originales recuperadas durante la investigación muestran la solemnidad y sencillez con las que representaba a sus clientes, con el propósito de resaltar la figura humana.

También sobresale la producción de retratos en formato postal, uno de los materiales más abundantes encontrados durante la recuperación de su legado. Según Garay, estas piezas evidencian la capacidad creativa de Montero y el acceso del público a una obra artística de bajo costo, portátil e intercambiable, dirigida a personas de distintas procedencias y expectativas. Como parte de esta práctica, el fotógrafo obsequió postales de Año Nuevo de 1912 con su autorretrato.

Artidoro Balarezo y María Vallebuona, 1920. Colección Antela Balarezo de Balarezo.

Recuperar una memoria visual de Piura

Uno de los principales desafíos de la investigación ha sido reconstruir una obra cuya mayor parte se considera perdida. Según Garay, el archivo original de Montero habría reunido cerca de 30 000 negativos de vidrio producidos entre 1888 y 1930, aproximadamente. Este conjunto se perdió durante las lluvias de 1983, por lo que las fotografías conservadas por familias piuranas y en archivos documentales resultan fundamentales para recuperar su trayectoria.

La investigación recurrió a colecciones fotográficas familiares, al Archivo Regional de Piura y al Archivo Histórico de Negativos Jan Mulder, custodiado por el Centro Cultural de la UDEP en el Campus Lima. Este último conserva más de 300 placas negativas de vidrio del fotógrafo. En el proyecto también participaron el arquitecto José Cerna Sabogal y la bachiller en Comunicación Adriana Correa.

La obra de Montero reúne valor artístico y documental, pues ofrece imágenes que permiten conocer la vida cotidiana y el proceso de modernización de Piura. Para Garay, recuperar estas fotografías abre a las nuevas generaciones la posibilidad de acercarse a su historia e identidad. La investigación, además, pone en valor tanto las colecciones familiares como los fondos documentales que contribuyen a preservar la memoria visual de la región.

Crecida del río Piura y defensa ribereña con sacos, 1925. Archivo Jan Mulder / UDEP

El proyecto contó con el apoyo de la Facultad de Comunicación de la UDEP. Como parte de las actividades vinculadas a la exposición, se programó una visita guiada para el 30 de octubre y la publicación de un libro en diciembre, bajo el sello editorial del Icpna. Más información aquí.

 

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