En un panel de expertos se destacó que Piura debe fortalecer la prevención ante El Niño mediante infraestructura adecuada, gestión del riesgo, alternativas de conectividad vial y acciones permanentes para reducir la vulnerabilidades e impactos.
Por Lucy Vicente Chamba. 20 julio, 2026.En el foro: “El Niño 2026-2027: Preparación, vulnerabilidades y acciones prioritarias para Piura”, organizado por la Universidad de Piura, los especialistas Marina Farías, Rodolfo Rodríguez, Gaby Ruiz y Germán Vega explicaron aspectos diversos de El Niño y la vulnerabilidad de la región Piura. El evento se realizó el 17 de julio en Campus Piura.
Ante representantes de diversas instituciones públicas, privadas y de la sociedad civil, así como periodistas, senadores y diputados electos, la ingeniera Kiara Tesén, directora del Instituto de Hidráulica Hidrología e Ingeniería Sanitaria (IHHS) de la UDEP, al dar la bienvenida, destacó que ante los desafíos que implica el FEN, “una adecuada prevención es fundamental para fortalecer la capacidad de respuesta. La prevención no es una opción sino una responsabilidad compartida entre las diversas instituciones y ciudadanos”, puntualizó.
Por su parte, el rector de la UDEP, doctor Paul Corcuera, antes de declarar inaugurado el foro académico, subrayó que desde esta universidad se busca promover espacios de diálogo para contribuir al desarrollo. “Ante fenómenos naturales tenemos una responsabilidad compartida. Prepararnos implica fortalecer a nuestras instituciones, planificar la visión de largo plazo, invertir responsablemente en infraestructura, promover una adecuada gestión del territorio y sobre todo sustentar las decisiones en conocimiento y evidencia”, indicó.
El Niño, vulnerabilidad y economía
En el evento académico, los doctores Marina Farías y Rodolfo Rodríguez expusieron “El Niño 2026 – 2027”; y la magíster Gaby Ruiz y el doctor Germán Vega desarrollaron aspectos de la “Vulnerabilidad vial y la economía de la región Piura”.
Farías subrayó que ante el Fenómeno El Niño, la vigilancia y las acciones de prevención son claves para contrarrestar la vulnerabilidad. “La lluvia es una amenaza, pero la vulnerabilidad depende de cómo planificamos, diseñamos, mantenemos y gestionamos la infraestructura”.
Señaló que, si bien los indicadores hacen prever que estamos ante un evento El Niño no se puede predecir la magnitud ni intensidad de lluvias, que podrían producirse en el periodo habitual que estas ocurren en la costa peruana. Sugirió estar atentos al monitoreo e indicadores a través de los informes de instituciones como el ENFEN.
Por su parte, Gaby Ruiz destacó la importancia de reconocer las condiciones climáticas de la región para implementar acciones de prevención y, sobre todo, de planificación a largo plazo. “Ya no es cuestión de hacer más diagnósticos, sino de aplicar los conocimientos y actuar en la implementación de soluciones y priorizar los puntos más vulnerables de la ciudad”. Subrayó que el monitoreo de la vulnerabilidad debe ser constante y no solo cuando hay lluvias. Además, resaltó que ante fenómenos naturales se debe garantizar la conectividad vial y el acceso a los servicios de públicos de la región. Asimismo, indicó que “La resiliencia requiere estrategias diferenciadas para eventos frecuentes y extraordinarios. Es decir, una red resiliente combina infraestructura permanente para las condiciones habituales con medidas complementarias para los eventos extremos, en lugar de esperar que una única solución responda con la misma eficiencia a todos los escenarios”.
Por su parte, el economista Germán Vega explicó que los fenómenos naturales tienen un impacto económico sobre los ingresos de las familias y la productividad. La región afectada, agregó, permanecerá en esa situación de vulnerabilidad de tres o cuatro años. “Estos efectos no solo se reflejan en el corto plazo, sino que pueden prolongarse durante varios años. Es un tema que afecta el crecimiento económico y el bienestar de la población”.
En la exposición sobre los “Avances en preparación regional y acciones pendientes frente al FEN en torno al río Piura y al drenaje pluvial”, del magíster Edward Contreras, especialista de la Autoridad Nacional de Infraestructura (ANIN), explicó los esfuerzos que vienen realizando en la marcha de proyectos prioritarios para la prevención de desastres y exhortó a realizar un trabajo conjunto entre instituciones gubernamentales, la academia y la empresa.
Planificación a largo plazo
Entre las conclusiones del foro, Kiara Tesén destacó que es fundamental considerar el factor climático en la toma de decisiones y en el diseño e instalación de infraestructura. Asimismo, explicó que en el 2026 se ha venido desarrollando un episodio cálido con impactos significativos en actividades productivas como la pesca y la agricultura.
En relación con la vulnerabilidad vial de la región, explicó que el problema principal es la conectividad territorial. “Cuando una vía falla, se afecta el transporte, el acceso a la salud, la educación, el abastecimiento, la producción y la atención de emergencias. Proteger la actividad vial permite mantener conectada la vida de la población”.
Puntualizó que el desafío es fortalecer la gestión preventiva. “Los principales puntos críticos incluyen quebradas, accesos vulnerables y sectores con interrupciones frecuentes. El siguiente paso es priorizar las intervenciones y las acciones de emergencia”, anotó.
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