Es necesario que en el Perú el médico de familia se dedique a realizar actividades integrales e integradas en la persona, la familia y la comunidad.
Por Vladimir Bustinza. 05 enero, 2026. Publicado en Diario Correo, el 4 de enero de 2026.La formación de médicos especialistas en Medicina Familiar y Comunitaria comenzó en el Perú en 1989; sin embargo, sorprende que aún no se considere de modo efectivo a la familia como “unidad de atención” en nuestro sistema de salud. Con frecuencia, a nuestro consultorio llegan pacientes con problemas psicosociales, enfermedades crónicas y crisis diversas, si realizáramos una evaluación de la situación familiar esta nos aportaría una respuesta correcta a dichas situaciones.
Es necesario que en el Perú el médico de familia se dedique a realizar actividades integrales e integradas en la persona, la familia y la comunidad. Según el doctor Luis de la Revilla (1931 – 2025), impulsor de la Atención Primaria en España, hay un sistema de valores para medir el nivel alcanzado por los médicos en la atención familiar.
Así, en el primer nivel, se desconoce el papel de la familia en el proceso salud – enfermedad individual, salvo situación de gravedad; mientras que en segundo, ya se recibe y aporta información, se dan consejos médicos a la familia, en casos de discapacidades en las que se requiera apoyo familiar.
En un tercer nivel, se emplean instrumentos para identificar acontecimientos familiares, con un conocimiento profundo del ciclo vital familiar; y, en el cuarto, se evalúa la función y disfunción familiares. Cuando ya hay una intervención familiar, en la que podemos evaluar las disfunciones familiares graves y organizar los apoyos sociales necesarios, poniendo en marcha la terapia familiar como medida de intervención, se ha llegado al quinto nivel.
¿En cuál nivel estamos los médicos en el Perú? Aunemos esfuerzos para forjar un cambio en la salud de nuestras familias y, en nuestro país en general.








