El duelo amoroso necesita tiempo y un espacio para reconstruirse sin juicios ni exigencias externas. Implica aprender a mirarse con compasión, a elegirse y a sostenerse, incluso cuando la separación ocurre en momentos especialmente difíciles.
Por Rosa Cornejo Briceño. 27 enero, 2026. Publicado en diario Correo, el 25 de enero de 2026Tras el fin de una relación significativa, con frecuencia, las personas atraviesan crisis emocionales profundas. El dolor se manifiesta en el cuerpo, en la palabra entrecortada, en la dificultad para respirar y en una sensación persistente de vacío. Es una experiencia que se encarna y altera la vida cotidiana.
Una ruptura implica múltiples pérdidas simultáneas: del vínculo, de los proyectos compartidos y, en muchos casos, de una identidad construida en torno a la relación. Por ello, no resulta exagerado que muchas personas describan esta experiencia como “sentirse morir”. El sistema emocional interpreta la separación como una amenaza real a la estabilidad afectiva.
En el trasfondo de estas historias aparecen heridas previas: miedo al abandono, dependencia emocional, carencias afectivas no resueltas y una autoestima frágil que busca sostenerse en el amor del otro.
Validar este dolor es un paso fundamental. Minimizarlo o exigir una recuperación rápida suele aumentar la culpa y prolongar el sufrimiento. El duelo amoroso necesita tiempo, contención y un espacio para reconstruirse sin juicios ni exigencias externas; Implica aprender a mirarse con compasión, a elegirse y a sostenerse, incluso cuando la separación ocurre en momentos especialmente difíciles.
Sin embargo, el corazón roto puede convertirse en un punto de inflexión que permita reconocer patrones relacionales, fortalecer la autonomía emocional y desarrollar recursos internos que antes no estaban disponibles.
Toda ruptura confronta una pregunta esencial: ¿quién soy sin el otro? En ese espejo emocional comienza el verdadero trabajo y se abre la posibilidad de reconstruir el amor propio con conciencia, fuerza y una identidad emocional sólida.








