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Abr

2022

“Vamos a extrañar su sonrisa y el ánimo de siempre al trabajar”

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Teresa Saucedo se jubila después de 32 años de servicio en la UDEP. Sus compañeras de trabajo le desean el mejor porvenir y señalan que lo que más extrañarán de ella es su característica sonrisa.

Por Fernanda Vegas Sernaqué. 05 abril, 2022.

Teresa Saucedo ingresó a trabajar a la Universidad de Piura en 1990. Desde entonces, en la Oficina de Servicios Operativos, es conocida como una persona alegre y risueña, que lleva el ánimo a todos para empezar una buena jornada laboral y siempre está dispuesta a ayudar con una sonrisa. “Tere”, como la llaman sus amigas, se despide de quienes considera su “segunda familia” para dedicar tiempo a sí misma y a disfrutar más de sus hijas, nietos y esposo.

Aunque le es difícil dejar esta etapa atrás, Teresa se va “tranquila y contenta”, pues su hija menor, Criseida Siancas, estudiará en la Facultad de Ciencias de la Educación. “Aunque yo me retiro, conservará la beca de la UDEP. Estoy feliz de que pueda terminar sus estudios”, expresa.

Ahora, ella espera dedicar tiempo a su hogar, a su esposo César, a sus hijas mayores, Briseida y Katherine, y a sus nietos Adriana, Sofía y Fabián. Atrás deja los días de labor con sus compañeras de siempre: “Las voy a extrañar bastante, hemos tenido nuestras reuniones y fiestas; y hemos pasado muchos momentos buenos; pero, finalizar etapas también es parte de la vida. Le doy gracias a Dios porque, aunque hay nostalgia, me voy tranquila y con muchos buenos recuerdos”, señala.

 “Extrañaremos su energía en el trabajo”

“Tere” también es conocida por su puntualidad, pues siempre está en la Oficina de Servicios Operativos, incluso minutos antes de empezar la jornada. Todos los días, transmite energía a sus compañeras y anima el ambiente. La supervisora del área de limpieza, Bertha Márquez, cuenta que Teresa “es amiguera y su expresión de alegría es incluso contagiosa”. Otra de las supervisoras, Magaly Yarlequé, dice que Teresa pone “pilas” a todo el grupo con su ya típica frase: “vamos, chicas, que el trabajo nos espera”.

Por todo ello, sus compañeras están agradecidas de haber compartido tanto tiempo con ella. Cuentan que todas las experiencias vividas en Campus Piura de la UDEP serán memorables, pues la amistad que nació por el trabajo, trascendió a su vida personal y ahora, después de tantas charlas, reuniones y vivencias, son “como hermanas”.

“Me da mucha pena que se vaya porque es muy buena amiga, pero le deseamos lo mejor en esta nueva etapa”, dice su compañera Rosa Sánchez. Otra de sus amigas, Martha Vargas, cuenta que todas sienten nostalgia por la despedida, pero que siempre la recordarán por ser una excelente persona y una madre dedicada. “Nos deja, pero esperamos que nos invite a su despedida”, dice Martha, mientras ríe junto a Teresa y Rosa.

“Te vamos a extrañar, Tere. Se queda con nosotros tu compañerismo, esa sonrisa que siempre tienes. Ahora estarás con tu familia y te deseamos lo mejor en esta nueva etapa”, expresa Melva Montero, quien se quedará con el mejor recuerdo de quien la acompañó desde sus primeros años de labor.

“Recordaremos su bondad y solidaridad”

La estancia de Teresa Saucedo deja una huella más allá de sus labores.  Su compañera Fanny Valladolid, destaca su solidaridad y empatía, demostradas en cada oportunidad.

“Nos conocemos desde hace 26 años. Ella tiene familia en el campo y yo tengo hijos pequeños, uno de ellos es especial. Cuando su familia le dejaba huevos criollos, ella me regalaba para que les llevara a mis niños y me daba menestras o alguna cosa cada vez que podía”, recuerda Fanny. Por ello, destaca que “Tere” es una persona bondadosa, quien siempre se mostró dispuesta a ayudar y compartir con los demás.

Evangelina Bermejo también recuerda los momentos difíciles que han pasado todas juntas, días de enfermedad o dificultades personales. “La señora Teresita es muy alegre y bondadosa. Todas nosotras somos muy unidas, aún en tiempos difíciles, con la ayuda de Dios, las fuerzas de todas e incluso la alegría que ella nos transmite, hemos salido adelante”, sostiene.

A sus 65 años, Teresa se despide de la familia que tiene en la Universidad de Piura y agradece los buenos momentos y el apoyo que recibió de cada una de las personas que acompañaron su recorrido en la universidad. “Me voy, pero me voy feliz por todo lo que he logrado”, acota.

Todas las personas que trabajaron con ella en la universidad, agradecen el esfuerzo entregado durante todos estos años y esperan que esta nueva etapa de su vida esté llena de alegría y bendiciones para ella y su familia.

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