El sistema de salud enfrenta varios desafíos y una problemática compleja; sin embargo, “el contexto actual plantea oportunidades para continuar impulsando procesos de modernización, coordinación interinstitucional y fortalecimiento de la capacidad resolutiva de los servicios”, señala Avilés Pingo.
Por Elena Belletich Ruiz. 06 julio, 2026. Publicado en semanario El Tiempo, el 5 de julio de 2026En los últimos años, han cobrado especial relevancia las dificultades para garantizar la continuidad y oportunidad de la atención, particularmente en el primer nivel de atención, señala Sofía Avilés Pingo, profesora de la Facultad de Medicina Humana de la Universidad de Piura, con experiencia en gestión estratégica, planeamiento e implementación de procesos; y en auditoría médica hospitalaria y ocupacional.
La docente agrega que, además, se han evidenciado desafíos relacionados con las listas de espera para consultas especializadas y procedimientos, dificultades de acceso a medicamentos e insumos esenciales en algunas regiones, y la necesidad de fortalecer la infraestructura y el equipamiento sanitario. De igual forma, la pandemia hizo notar la necesidad e “importancia de contar con sistemas de vigilancia, respuesta y gestión del riesgo robustos y articulados”.
Sin embargo, la magíster Avilés aclara que estos desafíos y otros que afectan el sistema de salud no son recientes. “Han estado en el sistema de salud peruano durante muchos años y continúan siendo un reto para gestores y autoridades”.
¿Cómo solucionar esta problemática?
La especialista de salud explica que es fundamental fortalecer el primer nivel de atención “como eje articulador del sistema, promoviendo una atención centrada en las personas, las familias y las comunidades”.
Además, indica, es necesario avanzar en la interoperabilidad de los sistemas de información, optimizar los mecanismos de financiamiento orientados a resultados y consolidar procesos de planificación basados en evidencia. “La inversión sostenida en recursos humanos, infraestructura y transformación digital también constituye un elemento clave para mejorar la eficiencia, la calidad y la continuidad de los servicios de salud”, subraya Sofía Avilés.
En cuanto la articulación entre las diferentes instituciones prestadoras y financiadoras de servicios de salud, señala la importancia de establecer mecanismos que favorezcan la coordinación como “sistemas de información interoperables, protocolos comunes de atención, redes integradas de servicios y espacios permanentes de coordinación técnica”.
Precisa que en este proceso será importante “promover el intercambio de información clínica, la referencia y contrarreferencia efectiva de pacientes, y la definición de objetivos compartidos, orientados a mejorar los resultados en salud de la población. Una mayor articulación permitiría optimizar recursos, reducir duplicidades y brindar una atención más continua e integrada”, anota la especialista docente de la Facultad de Medicina Humana de la UDEP.
Otros desafíos pendientes
Avanzar en la articulación interinstitucional y dentro de cada institución, así como en el fortalecimiento del primer nivel de atención y la priorización del paciente con una atención cercana y humana tendrán gran relevancia para afrontar los principales problemas del sistema de salud peruano.
Sin embargo, precisa la especialista médica, el sector “enfrenta otros desafíos, principalmente relacionados con la fragmentación de su organización, las brechas en el acceso oportuno a los servicios y la necesidad de fortalecer la capacidad resolutiva de los establecimientos de salud”.
A ello, señala, “se suman retos vinculados a la sostenibilidad financiera, la disponibilidad y distribución de los equipos de salud, así como el fortalecimiento de los sistemas de organización, información y comunicación para una mejor toma de decisiones. Asimismo, el incremento de enfermedades crónicas y degenerativas en la población demanda una adaptación progresiva del modelo de atención hacia enfoques preventivos e integrales”, resalta la profesora de la UDEP.








