Los profesores César Cáceres, Pilar García y Macarena Mansilla son autores del capítulo Women at the Helm: Leadership, Social Performance, and Socioemotional Wealth in Family Firms.
Por Graciela Tuesta. 14 julio, 2026.El liderazgo femenino puede convertirse en un factor clave para fortalecer el compromiso social y la legitimidad de las empresas familiares, especialmente cuando existe una gobernanza abierta y una identidad compartida entre la familia y la empresa. Esta es una de las principales conclusiones del capítulo Women at the Helm: Leadership, Social Performance, and Socioemotional Wealth in Family Firms, publicado en el libro The Entrepreneurial Narratives of Women Driving Economic and Social Transformation in Latin America, de la editorial IGI Global Scientific Publishing.
El estudio, elaborado por los profesores César Cáceres, Pilar García y Macarena Mansilla, de la Facultad de Ciencias Económicas y Empresariales (Campus Lima), aporta evidencia de que la diversidad en la alta dirección puede contribuir a generar valor económico y social en las empresas familiares.
La investigación analiza cómo el liderazgo de las mujeres influye en el desempeño social de las empresas familiares, un tema de creciente relevancia considerando que estas organizaciones representan una parte importante de la economía mundial y atraviesan un proceso de mayor incorporación de mujeres en cargos de alta dirección.
“Comprender la contribución del liderazgo femenino a la sostenibilidad, la gobernanza y la relación con los stakeholders permite ampliar el debate sobre diversidad y creación de valor en este tipo de organizaciones”, señala el profesor César Cáceres.
Como parte del análisis, los investigadores estudiaron la relación entre tres dimensiones de la riqueza socioemocional (Socioemotional Wealth o SEW) —el control familiar, la identificación con la empresa y el apego emocional—, el estilo de liderazgo de la CEO y el desempeño social de las empresas familiares.
Para ello utilizaron información de la SPGC–KPMG Global Family Business Survey 2021, con una muestra de más de 1500 empresas familiares de 80 países, agrupadas en tres regiones: América Latina, Europa y Asia. “El estudio evalúa tres estilos de liderazgo —transformacional, carismático y autoritario— para comprender cómo interactúan las mujeres con las dimensiones socioemocionales propias de las empresas familiares”, explica la profesora Pilar García.
Los resultados muestran que el impacto del liderazgo femenino sobre el desempeño social depende, en gran medida, del contexto organizacional y cultural. En particular, el liderazgo transformacional tiende a generar mejores resultados sociales cuando existe una fuerte identificación entre la familia y la empresa. Asimismo, el liderazgo carismático potencia el desempeño social en contextos donde esa identificación es elevada, mientras que el liderazgo autoritario puede contribuir positivamente cuando existe un alto apego emocional entre los miembros de la familia empresaria.
No obstante, la investigación también advierte que un control familiar excesivamente concentrado puede limitar el impacto positivo de cualquiera de estos estilos de liderazgo, al restringir la autonomía de quien dirige la organización.
Estos hallazgos ofrecen nuevas evidencias sobre las condiciones que favorecen el aporte del liderazgo femenino en las empresas familiares y contribuyen a comprender cómo una gobernanza más abierta y una mayor diversidad en la alta dirección pueden fortalecer tanto su desempeño social como su sostenibilidad.









