Con las altas temperaturas, aumentan los casos de diarreas y otros malestares gastrointestinales. El médico Marcelo Reátegui, profesor de la Facultad de Medicina Humana de la Universidad de Piura, explica cómo identificar cada condición.
Por Dirección de Comunicación. 08 enero, 2026.Durante el verano, las emergencias por problemas gastrointestinales suelen incrementar. El calor acelera la descomposición de alimentos y favorece la circulación de virus altamente contagiosos. En ese contexto, distinguir entre una intoxicación alimentaria y un cuadro viral se vuelve clave para recibir el tratamiento adecuado y evitar complicaciones, especialmente en niños y adultos mayores.
Marcelo Reátegui Díaz, médico y docente la Universidad de Piura, explica que ambos diagnósticos pueden compartir síntomas, pero tienen orígenes diferentes. “Tanto una intoxicación alimentaria como una gastroenteritis viral se presentan como cuadros de diarrea, nausea y/o vómitos tras el consumo de alimentos”. Mientras las intoxicaciones suelen estar asociadas al consumo de alimentos mal conservados o contaminados, los cuadros virales se propagan por contacto cercano entre personas o superficies.
Uno de los indicadores más útiles para diferenciar ambos casos es el tiempo de aparición de los síntomas. Las intoxicaciones alimentarias suelen manifestarse pocas horas después de ingerir el alimento sospechoso. En cambio, las infecciones virales pueden tardar entre 24 y 72 horas en presentarse. Estas se acompañan de síntomas más graves como fiebre, dolor muscular y malestar general. “La temporalidad y la severidad de los síntomas es clave para diferenciar ambas condiciones y orientar mejor sobre el tratamiento de los pacientes”, indica el médico.
El abordaje inicial en ambos casos se basa en la hidratación adecuada y en observar la evolución de los síntomas. Sin embargo, hay señales que ameritan atención médica inmediata: vómitos persistentes, diarrea con sangre, fiebre muy alta, signos de deshidratación o intolerancia de líquidos. “Lo mejor para prevenir estas enfermedades es un buen manejo y preservación de los alimentos, sobre todo en esta temporada, en la que el aumento de temperatura actúa como un factor predisponente”, advierte Reátegui.









