08

Feb

2023

Artículo de opinión

La retórica en la búsqueda del bien y la verdad

Es importante saber cómo se aproximaron a la solución del problema de la comunicación, de la retórica, Sócrates, Platón y Aristóteles. Enfrentar la cuestión de la atinada conjugación entre Retórica y Filosofía tiene sumo interés en nuestro tiempo.

Por Luis Eguiguren. 08 febrero, 2023. Publicado en El Peruano, el 5 de febrero de 2023.

La admiración y estimación del método socrático, la mayéutica, se aprecia a lo largo de la historia del pensamiento occidental. Este método procura el avance en el camino de la búsqueda de lo verdadero y lo bueno, para cada persona y para la sociedad en la que vivimos, en un clima de respeto mutuo, de atención entre todos.

La misma palabra griega «método», en sí misma, indica lo anterior, ya que se entiende como compuesta por «meta» —más allá— y «odos» camino. Esta búsqueda es eficaz solo si es libre, de acuerdo con lo que ha planteado la mayéutica. Efectivamente, lo verdadero y lo bueno solo se alcanzan si uno quiere libremente, no se puede hacer a una persona buena o mala obligándola; igualmente en lo que se refiere a aceptar algo como verdadero o falso. La libertad personal —la libertad interior— se perfila en el método socrático, aunque se esclarece, con muy notable vigor, en el encuentro armónico entre la filosofía griega y el cristianismo que ocurre en las mentes de los pensadores destacados del periodo llamado Patrístico, por los historiadores de la filosofía. Entre estos pensadores sobresale Agustín de Hipona.

La enseñanza de Sócrates se entiende como un intento de fundamentar la Ética, que es el conocimiento para lograr vivir bien, plenamente. La doctrina socrática parte de la admiración ante la actividad de los sofistas. Estos ofrecían alcanzar el éxito a quienes los seguían, mediante el aprendizaje de las técnicas de comunicación humana: la retórica y la dialéctica. Siendo la primera, la técnica para convencer a otros de un cierto mensaje, sabiendo sobre todo dirigirse a los sentimientos y emociones de ellos. Se trata de saber cómo —«know how» se expresa en inglés— lograr el éxito en tener seguidores. En tanto, la retórica tiende a conseguir un bien particular, como toda técnica: el éxito de que los demás atiendan a quien comunica algo, de manera que el comunicador aumente su fama o su fortuna. Son bienes que pueden encerrar relatividad; así lo muestra Aristóteles en su Ética a Nicómaco, cuando se pregunta en qué, según sostiene la mayoría de la gente, se encuentra el bien humano.

La técnica es ambivalente, lo reconoce la enseñanza socrática. Lo manifiestan Platón y Aristóteles siguiendo a Sócrates. Aceptar que la técnica sea arma de doble filo no es fácil para uno. Somos libres. La técnica deslumbra. Atrae tal como lo hace hoy, por ejemplo, una película por sus efectos especiales, por la música que acompaña las escenas; por la trama del guion cinematográfico, en el que se ha sabido armonizar la comedia y la tragedia que distraen, que divierten.

La retórica, una técnica de expresarse para atraer al público; y para persuadir, era importante ya en el mundo greco-latino; luego, durante el medioevo; y, por supuesto hasta nuestros días. Por ejemplo, Aristóteles tiene una obra así titulada Retórica. Es uno de los primeros tratados, sino el primero, sobre esta técnica, aunque Platón ya antes había reflexionado sobre ella, en sus diálogos como el Gorgias. Y, durante el medioevo, el plan escolar básico inicial o trívium —de las tres vías— se refiere a las tres técnicas de comunicación: retórica, dialéctica y gramática.

En nuestros días, la retórica se presenta por doquier apoyada por varias técnicas y ciencias auxiliares. Ciencias de la Comunicación es una carrera universitaria de enorme importancia; y las Ciencias del Lenguaje y la Filosofía del Lenguaje han destacado también el carácter pragmático de la comunicación, en los últimos siglos en particular.

Con la comunicación, se puede hacer (construir o deconstruir), influyendo en cada persona y en la sociedad. Siendo así, pareciera entonces que la verdad y el bien se hicieran con la praxis comunicativa humana. No habría que buscar lo verdadero y lo bueno sino hacerlo mediante narrativas; tampoco se podrían encontrar la verdad y el bien, porque dependerían totalmente de la comunicación, y estos serían solo una construcción de acuerdo con distintos intereses, por ejemplo, de liberación, de progreso.

Es importante saber cómo se aproximaron a la solución del problema de la comunicación, de la retórica, Sócrates, Platón y Aristóteles. Enfrentar la cuestión de la atinada conjugación entre Retórica y Filosofía tiene sumo interés en nuestro tiempo, porque nos permite aproximarnos a mejores formas de vida en nuestra sociedad globalizada por la informática, ir más allá de las apariencias, de lo que está de moda, o de los cantos de sirena que ofrecen las ideologías y los fulgurantes resultados ambivalentes de la tecnología.

Este es un artículo de opinión. Las ideas y opiniones expresadas aquí son de responsabilidad del autor.

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