El III Encuentro de Innovación Educativa reunió experiencias docentes sobre inteligencia artificial, metodología STEAM, participación en el aula, neurociencia y herramientas digitales.
Por Betsy Salazar Guerrero. 04 noviembre, 2026.El evento, organizado por la Dirección de Innovación Educativa de la Universidad de Piura (UDEP), se llevó a cabo el 21 de octubre en formato virtual. La jornada académica permitió compartir experiencias y estrategias para afrontar los desafíos de la enseñanza universitaria. El programa incluyó una conferencia internacional y cuatro exposiciones de docentes de la universidad, centradas en la aplicación de nuevas metodologías y herramientas en el aprendizaje.
STEAM e inteligencia artificial en la educación
La conferencia internacional estuvo a cargo del doctor Iñigo Rodríguez, profesor e investigador de la Universidad de Alcalá, España, quien presentó el tema “Más allá de las disciplinas: integrar STEAM e IA para educar en tiempos de cambio”. En su intervención sostuvo que la educación STEM se deben incorporar otras disciplinas, como el arte y las humanidades, para dar paso al enfoque STEAM. Esta integración contribuye a mejorar la efectividad de los procesos de enseñanza-aprendizaje, desarrollar diversas formas de creatividad, reducir la brecha entre áreas científicas y humanísticas.
Respecto al uso de la inteligencia artificial en las aulas, Rodríguez señaló que esta herramienta puede ser muy potente cuando se incorpora desde un marco didáctico y tecnológico a través de estrategias como la pedagogía del error y la ingeniería de prompts. La clave está en reconocer cuándo y cómo utilizar la inteligencia artifical generativa.
A partir de estos enfoques, el docente explicó una experiencia desarrollada en España que parte de la identificación de problemas reales y la indagación para comprender los fundamentos científicos que hay detrás de ellos. Luego, los estudiantes establecen conexiones con la ingeniería y otras disciplinas para diseñar una solución.
En esta propuesta, la inteligencia artificial no interviene en la primera etapa, pues se busca que los alumnos formulen sus propias hipótesis a partir de sus conocimientos y criterios. Su uso se incorpora durante el diseño de ingeniería, cuando permite probar y mejorar diseños, evaluar alternativas y aplicar soluciones basadas en casos reales.
“Estas estrategias despiertan la curiosidad y favorecen la motivación hacia el aprendizaje, que se vuelve más activo mediante la experimentación y las prácticas científicas”, refirió el profesor.
Experiencias para transformar la enseñanza
Desde la UDEP, cuatro profesores abordaron diferentes estrategias, herramientas y recursos innovadores que han aplicado en sus clases. Eliodoro Carrera, docente de la Facultad de Ingeniería del Campus Lima, desarrolló el tema “Mecánica en acción: desarrollando criterio para el diseño en Ingeniería”.
La metodología se implementó en el curso de Mecánica Racional, en el que los estudiantes enfrentan dificultades para aplicar conceptos abstractos a problemas reales. Para abordar este reto, Carrera incorporó la estrategia «Simulación/Construcción», sustentada en el Aprendizaje Basado en Proyectos, mediante la cual se propusieron diversos desafíos sujetos a restricciones propias de la ingeniería, como construir un carro sin ruedas y optimizado, así como un móvil impulsado por un peso, sin engranajes ni cuerdas elásticas. Estos proyectos tuvieron una alta ponderación académica y exigieron rigor y trabajo colaborativo.
Esta experiencia permitió a los estudiantes convertir ecuaciones matemáticas en mecanismos concretos, lo que incrementó su participación, motivación y compromiso con el curso. También modificó su rol como profesor, al asumir funciones de mentor técnico y evaluador de proyectos de ingeniería funcional.
Por su parte, Susana Raggio, docente de la Facultad de Humanidades, explicó el uso de Wooclap en sus clases de Teología como una estrategia para promover la participación y monitorear la comprensión de los estudiantes. La herramienta le permite activar conocimientos previos, identificar dificultades de aprendizaje en tiempo real y brindar retroalimentación inmediata. Además, este recurso contribuye a ampliar la participación en el aula, ya que según comentó, en clases de 60 a más estudiantes resulta difícil conocer el nivel de comprensión de la mayoría cuando solo intervienen los alumnos más participativos.
Entre los aprendizajes de esta experiencia, subrayó que la participación aumenta cuando todos tienen la oportunidad de responder y la evaluación formativa permite detectar dificultades antes de los exámenes. Asimismo, señaló que la tecnología aporta valor cuando responde a una necesidad pedagógica concreta, por lo que es importante diseñar preguntas orientadas a la comprensión y promover respuestas reflexivas.
La tercera exposición se tituló Del cerebro al aula: neurociencia aplicada a la enseñanza universitaria, a cargo de Cecilia Lozada, docente del programa académico de Psicología, quien presentó una metodología basada en el aprendizaje activo y en los aportes de la neurociencia, que contempla los siguientes aspectos: generar un vínculo emocional entre el docente y el estudiante, estimular la motivación, regular el cortisol potenciando otras hormonas que favorezcan el aprendizaje, y diseñar aprendizajes con sentido y significado.
Lozada acotó que eligió este enfoque porque exige coherencia entre el conocimiento científico y las estrategias aplicadas en el aula, así como una planificación cuidadosa de cada etapa del proceso de aprendizaje. Esto permite despertar el interés de los alumnos, construir conocimientos desde lo básico y propiciar experiencias de aprendizaje con éxito.
Finalmente, el padre Carlos Guillén, docente de la Maestría en Matrimonio y Familia de la UDEP, mostró la experiencia de rediseño del curso virtual “Teología del matrimonio y la familia”. Ante las dificultades identificadas en los alumnos, como la falta de continuidad en el estudio, la menor calidad de las intervenciones y el uso poco reflexivo de la inteligencia artificial, implementó una metodología que combinó foros de discusión mediante Perusall, mapas conceptuales colaborativos, microproyectos y debates académicos. Estas estrategias promovieron la lectura, el intercambio de ideas, la reflexión y la capacidad de argumentación. Los resultados fueron positivos y requirieron de un acompañamiento docente continuo y una retroalimentación permanente.
Guillén destacó que el tránsito a la virtualidad invita a repensar las estrategias y los contenidos que ofrecen los docentes ya que el reto no consiste únicamente en transmitir información, sino en diseñar experiencias de aprendizaje que conecten, involucren y transformen a los estudiantes.













