La doctora Mosquera indicó que la seguridad, la regularización y la integración migratoria deben sustentarse en evidencia, gestión de riesgos, cooperación regional y políticas públicas articuladas entre las distintas instituciones del Estado.
Por Roxana Vásquez Palacios. 01 octubre, 2026.La doctora Susana Mosquera, decana de la Facultad de Derecho de la Universidad de Piura participó en la sesión “Experiencias comparadas en la región”, en el marco del Seminario Internacional “Diez años de gestión migratoria en el Perú: balance, aprendizajes y desafíos”. El evento lo organizaron la Superintendencia Nacional de Migraciones del Perú y la Organización Internacional para las Migraciones (OIM).
Durante su presentación, dedicada a la región andina ante la movilidad humana, la doctora Mosquera destacó que una adecuada gestión migratoria requiere combinar seguridad, regularización, identificación e integración, con decisiones públicas sustentadas en evidencias. Asimismo, señaló que la seguridad debe responder a riesgos individualizados y no a categorías generales asociadas a la población migrante.
También explicó que la frontera debe entenderse como un espacio de gestión en el que confluyen tareas de información, control, protección, cooperación y prestación de servicios. En esta línea, refirió que la identificación y documentación de los migrantes permiten al Estado conocer mejor quién ingresa a su territorio, facilitar su inserción formal, reducir espacios de explotación y concentrar los recursos de seguridad en riesgos reales.
Percepciones sociales Vs. evidencia
Mosquera explicó también la importancia de diferenciar entre las percepciones sociales sobre la migración, la evidencia disponible y las respuestas que adopta el Estado.
Frente a la percepción de que los migrantes quitan puestos de trabajo, señaló que se debe analizar los efectos de la migración según sectores, niveles de calificación, formalidad y territorio. A partir de ello, las respuestas públicas pueden orientarse hacia medidas focalizadas y procesos de formalización, en lugar de disposiciones generales.
Ante la idea de que regularizar a los migrantes supone premiar la irregularidad, la jurista indicó que es necesario evaluar los costos que generan la invisibilidad, la informalidad y la falta de registro. Para ello, planteó vías realistas de regularización acompañadas de un adecuado control documental.
Agregó que, también debe estudiarse si, efectivamente, un cierre de fronteras genera más seguridad. Al respecto, recomendó analizar sus efectos sobre el desplazamiento hacia rutas informales y los riesgos que estas implican, así como
realizar una gestión fronteriza basada en la evaluación de riesgos y en la cooperación.
Por otra parte, sobre la percepción de que la integración de la población migrante implica solo gastos, indicó que deben considerarse su contribución laboral y fiscal, así como el aprovechamiento de su capital humano. Desde esta perspectiva, la integración puede plantearse como una inversión en productividad y cohesión social, anotó.
“Decidir con evidencia permite responder mejor, que reaccionar solo ante percepciones”, fue una de las ideas centrales de su intervención.
Retos para la integración migratoria
Entre los principales desafíos, Mosquera identificó la regularización y la inclusión socioeconómica; el acceso efectivo a servicios y a la protección social; la integración territorial y el fortalecimiento de las capacidades de los gobiernos locales; así como fortalecer la convivencia, frenar la xenofobia, la aporofobia y contrarrestar la percepción de inseguridad.
En conclusión, mencionó cinco pautas para la política migratoria peruana: orientar la seguridad hacia riesgos individualizados; considerar la regularización, identificación e interoperabilidad como instrumentos de control y protección; sustentar las decisiones en evidencia desagregada por territorio, sector y perfil de población; desarrollar una política migratoria articulada entre las instituciones del Estado; e incorporar la dimensión regional desde el diseño de las políticas y no únicamente ante situaciones de crisis.











