09

Nov

2020

Artículo de Opinión

Hay que convertir las tragedias en victorias

El gran ecualizador para tener éxito es no dejarnos doblegar por las adversidades que se nos presentan; sobre todo, no culpar a otros de nuestro destino.

Por Jaime Ancajima. 09 noviembre, 2020.

Todos nacemos en contextos y realidades diferentes y con problemas diversos. Sin embargo, la vida, que es la mejor maestra, nos enseña que todo es posible de superar con esfuerzo, dedicación y voluntad.

Entre las muchas historias de quienes convirtieron su tragedia en una victoria está la del jugador francés Franck Ribery, a quien sus padres biológicos abandonaron cuando era un bebé, en la puerta de un convento. A los dos años sufrió, un accidente automovilístico que le arruinó el rostro dejándole una cicatriz que forjó parte de su personalidad.

Franck dice que esto le dio carácter y fuerza para salir adelante y asegura que jamás fue a un rincón a llorar. Con el tiempo, logró superar las barreras que tuvo en la vida y se convirtió en uno de los mejores futbolistas del planeta. Veinte años después, llegó a conocer y a perdonar a sus padres.

Al igual que mucha gente con traumas, fracasos y diversas desgracias, Franck supo convertir su tragedia en una victoria y ser un ejemplo de pujanza, a pesar de las vicisitudes de la vida. Como él, hay personas que se hacen profesionales a pesar de su ceguera, paraplejías u otros males; o aunque estén sin familia; sin recursos económicos o sean responsables de cónyuges e hijos; y llegan a tener mucho éxito.

Todos, de alguna manera, hemos tenido o alguna desventaja que ha hecho más difícil estudiar o trabajar. El gran ecualizador para tener éxito es no dejarnos doblegar por las adversidades que se nos presentan; sobre todo, no culpar a otros de nuestro destino. Cada día es una nueva oportunidad para emprender o realizar un sueño. Nada nos puede detener si estamos determinados a salir adelante.

Sabemos que cada persona es muy distinta de la otra y lo que funciona para una no es, necesariamente, útil para otros; pero, un factor determinante, para vencer nuestros problemas, es el deseo de superación; que viene acompañado de las necesarias dosis de esfuerzo.

Si trabajas bien tu interior y lo emocional no importa la situación que atravieses ni tus riquezas o pobrezas. Nuestra psicología es determinante para salir adelante, pues la superación debe ser integral e involucra todas las áreas de nuestra vida.

Dejemos de culpar o responsabilizar a otros. Tomemos el control de nuestra vida y construyamos nuestro destino. Lo que nos encontremos en ese camino solo serán las consecuencias de nuestro obrar.

Recuerda, si tienes éxito o fracasas, si estás triste o feliz, si vives bien o mal es por ti, no hay culpables. Así también, si tienes una vida extraordinaria, plena y feliz, también es gracias a ti.

Este es un artículo de opinión. Las ideas y opiniones expresadas aquí son de responsabilidad del autor.

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