La primera infancia es una etapa muy importante para el desarrollo del ser humano, pues es en ella donde se asientan las bases para el aprendizaje posterior. En este sentido, el rol del docente y el padre de familia, consiste en ofrecer diversas oportunidades y ambientes que favorezcan el desarrollo integral de los niños, a nivel físico, social, cognitivo, volitivo y emocional; en esta línea, García (2019) señala que los niños aprenden con mayor eficacia cuando participan en experiencias reiteradas que respetan su iniciativa, les permiten actuar de manera autónoma y ejercitar las habilidades adquiridas dentro de su propio contexto cotidiano, en interacción con figuras significativas.
De esta manera, desde la estimulación e intervención temprana, se busca impactar positivamente en el crecimiento del niño, optimizando sus capacidades en cada una de las áreas del desarrollo, haciendo uso de recursos y estrategias que favorezcan una adecuada atención al niño menor de 6 años, bajo una visión humanística, entendida como un enfoque que reconoce al niño como persona única, digna y protagonista de su propio proceso de desarrollo, respetando su ritmo madurativo, promoviendo su autonomía y favoreciendo su formación integral.
En este contexto, desde el marco del Diseño Universal del aprendizaje (DUA) se busca promover el desarrollo óptimo del niño o prevenir dificultades y realizar una intervención oportuna según las necesidades. En el presente curso de actualización se revisarán las bases teóricas y neurológicas, los principales trastornos del neurodesarrollo, diversas estrategias y recursos didácticos que podrán emplearse para la estimulación e intervención del niño.
El curso de actualización tendrá un enfoque teórico-práctico y en su desarrollo se generarán espacios de reflexión sobre la práctica diaria en relación al cuidado e interacción con la primera infancia.
