Dr. Humberto Guerra Allison

Discursos

Discurso del Dr. Antonio Abruña Puyol Rector de la Universidad de Piura y vicepresidente del Consejo Directivo del Premio Esteban Campodónico

Doctor Jorge Muñoz Wells, alcalde de Lima, quien nos acoge esta tarde en este hermoso recinto.

  • Doctor Robert Moniot, vicepresidente de Clover Foundation.
  • Señor Ernesto Raffo, miembro de la familia del doctor Esteban Campodónico.
  • Doctor Enrique Castañeda. rector de la Universidad Peruana Cayetano Heredia,
  • Doctora Theresa Ochoa, directora del Instituto de Medicina Tropical.
  • Doctor Humberto Guerra Allison, galardonado en el área de Actividad Profesional Destacada, con el Premio Esteban Campodónico 2021.
  • Distinguidos miembros del jurado, señores y señoras.

Muy buenas tardes.

Es muy grato estar en esta ceremonia de premiación que cada año reconoce a personas e instituciones, que, con su trabajo, contribuyen a mejorar la sociedad peruana, especialmente, los sectores más vulnerables.

Me alegra también que podamos reunirnos de modo presencial, hoy, en este hermoso teatro, gracias a las gestiones del señor alcalde de Lima, doctor Jorge Muñoz, miembro del Jurado del Premio, quien siempre nos ha apoyado en nuestro trabajo desde sus tiempos de alcalde de Miraflores, donde se encuentra nuestro Campus Lima. Muchas gracias de nuevo señor Alcalde.

Saludo y agradezco la presencia virtual de quienes, desde distintas ciudades, nos acompañan, entre ellos, algunos de los ganadores de las ediciones anteriores. De manera especial, agradezco la presencia del señor embajador de Italia, cuya cercanía en este premio y en otras actividades de la universidad hemos sentido siempre.

Agradezco también a los encargados de llevar adelante este premio, en especial al Dr. Antonio Mabres quien desde sus inicios asumió este empeño y lo ha ido concretando en las sucesivas ediciones, siempre con el tan relevante apoyo de los amigos de Clover Foundation. Es reconfortante comprobar que también en la situación actual se hayan mantenido los esfuerzos por dar continuidad a este galardón.

El ganador de la XXVII edición del Premio Esteban Campodónico, en el área Actividad Profesional Destacada, es el doctor Humberto Guerra Allison, médico, cofundador y exdirector del Instituto de Medicina Tropical Alexander von Humboldt, quien, con su trabajo en el campo de la Microbiología, tanto ha contribuido y contribuye a combatir estas enfermedades en nuestro país.

Vinculado estrechamente al ámbito universitario, ha participado en la investigación comunitaria de enfermedades prevalentes en el Perú, como la Verruga Peruana, la Hepatitis B y Delta y la Lepra, entre otras. Es, además, promotor de la telemedicina en el Perú y ha sido miembro del Comité de Asesores del Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología – Concytec.

Precisamente, la investigación es una de las actividades esenciales de la Universidad, también de la Universidad de Piura, que en su ideario expresa que esta casa de estudios procura “impulsar y divulgar la investigación científica en todos los campos, comenzando por los vinculados más directamente con la promoción de la calidad de vida de la comunidad regional, nacional e internacional”. Por esta razón, tener este año como ganador a un insigne investigador, nos alegra y también nos impulsa en intensificar los proyectos de investigación en nuestra universidad.

Estamos seguros de que este premio contribuirá a potenciar la gran labor que realizan el doctor Guerra y sus discípulos. El mundo -y, en concreto, el Perú- requieren de buenos investigadores con un sentido profundo de la ética y con una verdadera vocación de servicio, que, con su esfuerzo y su perseverancia de años, contribuyan a solucionar los problemas que aquejan a nuestra sociedad. Fue Alexander von Humboldt quien escribió que “incluso el desierto se llena de vida cuando en él se encuentran las huellas de la mano del hombre”. Aquí no se trata del desierto sino de otro de los paisajes de nuestro Perú, pero sí se trata de manos que buscan dar vida.

La investigación, la educación, la salud y, hoy día, el adecuado uso y aprovechamiento de las nuevas tecnologías son factores clave en el crecimiento de un país y, antes y sobre todo, en el desarrollo integral de la persona.

En el Año del Bicentenario de la Independencia del Perú, quisiera felicitar a cada uno de los ganadores de todas las ediciones del Premio Campodónico, quienes, con su trabajo profesional, institucional y personal, contribuyen a forjar una sociedad más humana y a construir el país que todos necesitamos y anhelamos.

Felicito, nuevamente, al doctor Guerra, a cada uno de los organizadores de este evento y a la Fundación Clover en la persona de su Vicepresidente Dr. Moniot.

Termino expresando un recuerdo agradecido a don Esteban Campodónico, sin cuyo generoso legado, no sería posible la entrega sostenida, desde 1995, de este importante galardón.

Muchas gracias a todos por su presencia, física o virtual y a usted señor alcalde de Lima Metropolitana, por su siempre manifiesta gentileza.

 

¡Muchas gracias!

 

Palabras de la Dra. Theresa Ochoa, directora del Instituto de Medicina Tropical Alexander von Humboldt

Es para mi un placer y un gran honor presentar en nombre de la Universidad Peruana Cayetano Heredia al Dr Humbero Guerra Allison, ganador del premio Esteban Campodonico  2021 por Servicios a la Sociedad Peruana en el área de Actividad Profesional Destacada.

El Dr Humberto Guerra es un digno ganador de este premio por sus más de 50 años de vida académica profesional dedicada a la ciencia, a la enseñanza y a la formación de investigadores.

Me gustaría presentar al Dr  Guerra desde cuatro facetas:  su rol como investigador y científico,  su rol como profesor y mentor,  su rol como gestor y líder y por supuesto su lado humano.

Investigador y científico:

El Dr Guerra es un médico microbiólogo apasionado por el estudio de las enfermedades infecciosas y tropicales. Ha realizado contribuciones importantes en el estudio de brucella, tifoidea, tuberculosis, bartonella, leptospira, peste, parásitos intestinales, amebas de vida libre, zika entre muchos otros microorganismos de relevancia nacional y mundial. Se ha dedicado sobre todo a mejorar los métodos diagnósticos y a entender los mecanismos de virulencia de estos patógenos. Estos estudios los ha realizado en el laboratorio de Microbiología junto a su microscopio, en el bioterio con animales de laboratorio, en el campo,  y a través de las múltiples redes de colaboración con laboratorios e instituciones a lo largo y ancho del Peru y del mundo.  Sin embargo, lo que más quiero resaltar es su curiosidad científica, cada día con nuevas ideas de investigación, siempre buscando la mejor evidencia, el mejor artículo; la meticulosidad en los experimentos con un cuidado extremo en los detalles; la rigurosidad en los protocolos; y por supuesto, siempre con los más altos estándares éticos, siguiendo el método científico y buscando la verdad.

 

En reconocimiento a su dedicación a la investigación, es que el Laboratorio de Tuberculosis de nuestro instituto lleva su nombre.

 

Profesor y mentor:

Esta es, creo, la faceta más importante para el Premio: su rol amplificador: la formación de profesionales y científicos.  El Dr. Guerra ha enseñado en las carreras de medicina, biología, tecnología médica, veterinaria y otras ciencias de la salud. Ha sido pieza clave en las practica de laboratorio para el curso de Tropicales, viajando todos los años a Iquitos para armar un laboratorio “in situ” y así apoyar a los pacientes con pruebas diagnósticas normalmente no disponibles en la zona, además de capacitar a los futuros médicos.   Ha sido asesor de tesis de decenas de estudiantes de pre y post grado de varias universidades en las áreas de microbiología y medicina tropical; pero sobretodo ha sido y es un gran mentor. Un mentor te ayuda a alcanzar tus metas, te escucha, te corrige, te acompaña, te guía, te forma, en pocas palabras, busca tu superación. El Dr Guerra ha formado a varias generaciones de jóvenes investigadores, muchos de los cuales son ahora destacados científicos en varias partes del mundo.  El fue mi asesor de tesis de pre-grado. Trabajamos en determinar la resistencia antibiótica del neumococo en portadores nasofaríngeos en niños. Recuerdo que habíamos implementado en el laboratorio un nuevo método para medir la resistencia antibiótica con la prueba del E-test. Tengo el recuerdo vivo de la meticulosidad del Dr Guerra para determinar si la cepa era resistente o sensible.  Sacaba su lupa para estar segurísimo si la colonia pequeña estaba dentro o fuera del halo de inhibición del “E-test”. Si no estaba claro, teníamos que repetir la prueba, aunque nos costara tiempo y dinero. No se podía asumir o inventar.  Así aprendí lo que es “integridad científica”… y como dijo Silvana Novelli, una de sus mentoreadas,  “los que hemos tenido la suerte de trabajar con él tenemos ese sello de excelencia y nosotros solo somos vehículos y generados de más conocimiento”.   El Dr Guerra nos enseñó a aprender a manejar la frustración de la experimentación, nos enseñó a perseverar, a ser críticos. Nos enseñó la necesidad de hacer investigación para encontrar soluciones a los problemas relevantes para la salud del Perú, aun contando con recursos limitados.

 

En resumen, el Dr Guerra incentivó a muchos jóvenes a seguir el camino de la investigación, con honestidad, disciplina y compromiso, y siempre hemos contado con su apoyo y guía. Todo esto ha contribuido a que el Instituto de Medicina Tropical Alexander von Humboldt sea tan importante para el país y el mundo; habiendo producido tantos excelentes profesionales e investigaciones de impacto en la sociedad y en la ciencia misma.

 

Gestor y líder:

El Dr Humberto Guerra ha sido pieza clave en la fundación y desarrollo del Instituto de Medicina Tropical Alexander von Humboldt, del que fue Director. El fue el primer PhD entrenado fuera, que regreso y se quedó para servir a su país. Trabajo desde sus inicios apoyando al Dr Hugo Lumbreras, fundador de Tropicales. El Dr Guerra tuvo mucho aprecio y cariño a Don Hugo, su maestro.

 

Un aspecto fundamental en su carreta fue fortalecer el Comité Institucional de Ética en investigación en humanos y animales de la Cayetano, del cual fue presidente por casi una década. El trabajo arduamente en mantener la calidad y rigurosidad de las evaluaciones del comité, la capacitación de sus miembros, logrando que el comité de ética Cayetano fuera uno de los primeros a nivel nacional con registro internacional. Por toda su trayectoria en investigación y compromiso leal a la universidad, ocupo el cargo de Vice-rector de Investigación de la Cayetano antes de jubilarse.

 

A parte de estos cargos universitarios, el Dr Guerra fue sobre todo un gran gestor de la cooperación internacional, no solo en beneficio de la Cayetano sino del Perú en general. Él fue el responsable de la internacionalización del instituto Alexnader von Humboldt.  Cabe resaltar la cooperación con Alemania, Bélgica, Japón, Korea, entre otros países. Gracias a la cooperación belga y colaboración con en el Instituto de Medicina Tropical de Amberes, con quienes venimos trabajamos por más de 30 años, se ha lograda capacitar a decenas de médicos y biólogos peruanos, quienes han realizados sus entrenamientos de maestría y doctorado en Bélgica; tal es mi caso que hice el doctorado en la Universidad Católica de Lovaina.  La cooperación internacional ha contribuido en el “human capacity building” o mejoramiento de la capacidad humana, así como en el financiamiento de proyectos de investigación y el equipamiento de los laboratorios, todo fundamental para el desarrollo de la ciencia en el Perú.

La gran habilidad del Dr Guerra ha sido establece redes y conexiones entre personas e instituciones con interés afines y de diferentes partes del mundo.

 

Y, finalmente, el lado humano:

El Dr Guerra es un ser único: es honesto, humilde, sencillo, empático y solidario con el más necesitado. Nunca lo hemos visto con corbata en Tropicales, siempre venía a trabajar tomando el autobús. El Dr Guerra, siempre da un consejo sencillo, bien intencionado, con una mirada transparente, sin conflictos de interés.

 

A parte de tenerle un gran cariño a su familia Tropicales, es indescifrable el amor y cariño a su familia, sobretodo a su esposa “Elenita” a la que siempre se refiere con mucha ternura. Ella ha sido su compañera y el gran apoyo de toda la vida. También el gran cariño a sus hijos: Cristina, Pablo, Javier, Mabel y Daniel y a sus nietos: Ximena, Milan, Tomas, Sergio y Morgana. Sus hijos han seguido sus pasos de excelencia: Cristina, Mabel y Daniel (quien es fiel copia de su papá) son biólogos, meticulosos investigadores y docentes universitarios. Javier es diseñador de hardware y redes, y Pablo es comunicador y fotógrafo. Todos inteligentísimos, profesionales exitosos y buenas personas.

 

En conclusión, como dijera el Dr Eduardo Gotuzzo: “El Dr Guerra es el modelo de vida profesional que el Perú necesita: hace ciencia, es ético, transparente e identificado con su país.” Por todo esto, los miembros del Instituto de Medicina Tropical Alexander von Humboldt  y la comunidad Herediana en general, nos sentimos sumamente orgullosos por este  merecido reconocimiento a nuestro querido  Dr. Humberto Guerra Allison.

Discurso de agradecimiento del Dr. Humberto Guerra Allison

Es para mí sumamente grato recibir este premio, que representa el éxito de tres gestiones por parte de personas a quienes tengo en muy alta estima, el Dr. Alberto Cazorla, el Dr. Eduardo Gotuzzo, y las autoridades del Instituto de Medicina Tropical y de la Universidad Peruana Cayetano Heredia. Todas estas personas han creído que podía ser ganador, y esta vez así ha sido. Hace poco recordé a la Dra. Frida Náquira Velarde, hermana del Dr. César Náquira Velarde, que su intercesión puede haber ayudado un poquito desde el cielo… César fue hasta su muerte en 2019 uno de mis amigos y colegas más cercanos desde que ingresé a la Facultad de Medicina de San Fernando y empecé a ir a diario a los Servicios del Hospital Dos de Mayo, a fines de los años cincuenta. Acordamos que nuestra amistad no variaría por el hecho de estar como finalistas del Premio que hoy yo me honro en recibir por los dos, recordando que él fue presentado por la Universidad Nacional de San Marcos y por el Instituto Nacional de Salud, ambas instituciones en que he trabajado también yo.

Quiero decir muy poco… sé que no tengo «el don de la palabra», y creo que algunas imágenes pueden ayudarme a hablar.

Mi deseo principal es aprovechar estos minutos para estimular el desarrollo de la ciencia en el Perú. Pienso que todas las profesiones le deben muchísimo a la ciencia, que siempre se ha encontrado relegada. La competencia internacional exige que exista ciencia nativa, que permita el desarrollo de innovaciones reales que puedan ser exitosas y traer prosperidad, que debe llegar, por ser lo justo, a todos los peruanos. La ciencia debe mucho a la cooperación internacional, pero debe tener raíces nacionales propias para poder gozar de los beneficios que otorga la protección de la propiedad intelectual.

La ciencia no tiene fronteras, y la tendencia es a que la información científica sea libre. Aún así, su desarrollo y el llegar a la innovación, que implica mucha labor directa, requiere de científicos que puedan interpretar y aterrizar los conceptos y metodologías hasta lograr en la industria productos que sean competitivos.

Por otro lado, la ciencia debe guiar los pasos de todos los ciudadanos – impartir ciencia desde los primeros años de escolaridad es un imperativo necesario. También en los hogares debe poderse hablar de ciencia como se hace de otras expresiones de la cultura, como la literatura, la música y las artes plásticas.

Las biociencias, entre las que se cuenta la medicina, son en este momento algo como la niña mimada del momento, al recordar que nos encontramos todavía en plena pandemia del COVID-19. Aquí hay que recordar que la ciencia médica no es solamente el ensayo de medicinas en los absolutamente necesarios ensayos clínicos. El desarrollo de la medicina es ya dependiente de la integración de múltiples disciplinas.

Por último, la ciencia necesita tener conciencia. La ciencia debe traer la paz, no solamente prosperidad. y esa conciencia la proporciona la ética. Por eso las ilustraciones finales….

Nuevamente, mi agradecimiento hacia todos los que han tenido la paciencia de escucharme y especialmente a quienes puedan aplicar sus esfuerzos hacia el desarrollo de la ciencia peruana.

Discurso del doctor Robert Moniot, vicepresidente de la Fundación Clover

Estimado Sr. Jorge Muñoz Wells, alcalde de Lima, Dr. Antonio Abruña, rector de la Universidad de Piura, doctor José Ricardo Stok, miembro del Consejo Directivo del Premio Esteban Campodónico, estimado Dr. Humberto Guerra Allison, y todos los que asisten presencial o virtualmente a esta ceremonia.

Nos encontramos en la parte final de la ceremonia de entrega del Premio Esteban Campodónico por servicios a la sociedad peruana, edición 2021.  A lo largo de los 26 años desde su primera entrega, el fondo del Premio Esteban Campodónico ha honrado y apoyado a 30 personas (ahora 31) y 18 instituciones, por su actividad profesional destacada o sus servicios directos a la sociedad peruana y a la humanidad.  Hoy recordamos y aplaudimos a cada uno de nuestros premiados por su trabajo y entrega para hacer del Perú un país mejor.

Este año el ganador del Premio Esteban Campodónico es el Dr. Humberto Guerra Allison, destacado médico investigador y guerrero en el combate contra enfermedades tropicales.  Es muy adecuado que reciba este premio nombrado por don Esteban Campodónico, porque don Esteban también luchaba contra enfermedades prevalentes en el Perú de su tiempo, por ejemplo, la tuberculosis y la verruga peruana.  El Dr. Guerra Allison ha hecho, y continúa haciendo, un gran servicio al Perú y a la humanidad.  Hoy lo honramos por ello.  Sin embargo, más importante que el honor que el Premio Esteban Campodónico da al Dr. Humberto Guerra, es el honor que él ha dado al Perú, con su ejemplo de entrega y servicio a sociedad mediante su ardua labor de investigación y enseñanza.

Después de recibir el galardón, los ganadores del Premio Esteban Campodónico continúan promoviendo sus actividades y progresando en sus carreras profesionales.  Por mencionar dos de ellos, el Colegio Fernando Wiese Eslava, ganador en el 2011, continúa ayudando a cientos de niños con pérdida auditiva severa o profunda cada año; y la emisora cultural Radio Filarmonía, fundada por Martha Mifflin Dañino, ganadora en el 2017, este año recibió el Premio del Instituto Peruano de Administración de Empresas – IPAE, en la categoría Promoción del Arte y Cultura «por su contribución al progreso y difusión de la cultura peruana”.

Como representante de Clover Foundation, que colabora con la Universidad de Piura en la administración de este programa de premiación, felicito nuevamente al doctor Humberto Guerra Allison. Confío que el premio reconoce su larga y dedicada trayectoria y es un aliciente para el trabajo bien hecho. Agradezco también a todas las personas que han ayudado para hacer exitoso este premio, no obstante, las dificultades de la pandemia.  Declaro cerrada la edición 2021 del Premio Esteban Campodónico, y abro la edición 2022.

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