Ir al refugio es toda una experiencia, es estar rodeados de animalitos que solo quieren cariño y buen trato, también se puede ver casos en la que estos lucharon por su vida y hoy en día esperan que alguien de buen corazón los acoja en un sitio al cual puedan tomar como hogar. Si van al refugio no se van a arrepentir, ver a tantas criaturas es algo que purifica y trae paz.”Adrián Vílchez.

 

Llevé a cabo mi voluntariado junto con mi grupo. Decidimos escoger “Patitas a la obra” porque apoya a todos esos animalitos de la calle que se encuentran situación en abandono o maltrato. Nuestra experiencia fue algo único, nunca habíamos experimentado un voluntariado así. Además, pude percatarme que en el albergue siempre es necesaria cualquier tipo de ayuda ya sea económica o social. He aprendido muchas cosas al visitar el albergue, una de ellas fue la importancia de adoptar y no comprar animales, hay perritos que merecen la oportunidad de recibir amor y formar parte de una familia. Hago un llamado a toda la comunidad para que participe de este lindo voluntariado, créanme que no se arrepentirán de vivir esta experiencia juntos a los perritos.” – Kyara Martínez Chapilliquen, estudiante de Arquitectura.

 

En lo personal a mí me encantó haber apoyado a todos los animalitos en el refugio, fue muy lindo poder aportar y en otra oportunidad volveré a participar ya que me encanto la experiencia de haber sido de ayuda para ellos. Espero ansiosamente que puedan ver lo encantadores que son los perritos del refugio, deseo que cada uno de ellos pueda conseguir un hogar donde reciban el amor que merecen.” Yanith Alama.