*Dijo de que…

Por , publicado el 9 de julio de 2012

Esta expresión se ha convertido en una de las más comunes de la lengua oral; y junto a ella también otras análogas como: *Opino de que no debemos votar; *Anunció de que no llegaría hoy. Llama mucho la atención que, a pesar de ser enunciados incorrectos, cada vez su uso esté más extendido.

Los hablantes añaden la preposición de ante la conjunción que, sin que ninguna palabra del enunciado lo exija (dequeísmo), como ocurre en los ejemplos citados; o la suprimen indebidamente cuando su presencia sí es exigida por una de ellas (queísmo): *Estoy seguro que va a llover; *Quedamos que vendrías; *Tenía la idea que éramos amigos.

En todos estos casos, el queísmo y el dequeísmo no producen cambios de significados; pero en otros sí. Pensemos, por ejemplo, en “Se acordó que tenía que rendir un examen” frente a “Se acordó de que tenía que rendir un examen”. Ambos son correctos, pero el primero significa ‘hacer un acuerdo’, es decir, que puede hacer referencia a que el consejo directivo del colegio acordó que el alumno tiene que rendir un examen; mientras el segundo, ‘traer a la memoria’, podría referirse a que el alumno se acordó de que tiene que dar un examen pues lo había olvidado hasta entonces. Esta diferencia pertinente de significado no es tomada en cuenta por muchos y los usan como equivalentes esperando que el contexto de la expresión aclare el significado.

Pero, qué sucede en la mente de los hablantes para que se den estas incorrecciones. La analogía, afianzada por asociaciones semánticas,  origina equivalencias. Así, tenemos la expresión dequeísta *Me alegra de que hayas venido, frente a la correcta “Me alegro de que hayas venido”, donde, a pesar de que semánticamente parece tratarse de un mismo verbo (alegrar), en el primer caso se trata del verbo alegrar (por eso el dequeísmo) y en el segundo, del verbo alegrarse (de ahí que con este no hay dequeísmo). Por esta razón, además, ambas construcciones exigen sujetos sintácticos diferentes (Eso me alegra, en tercera persona singular/Yo me alegro, en primera persona singular). También puede pensarse en una sinonimia entre expresiones. De modo que podemos igualar “Soy de la opinión de que tienes que ir” al enunciado dequeísta *Opino de que tienes que ir. No obstante, y mediante una relación contraria, se originaría queísmo en el primer enunciado *Soy de la opinión que tienes que ir, al pensar en su sinónimo “Opino que tienes que ir”. Estas equivalencias solo son posibles porque se asemejan semánticamente, es decir, son dos construcciones sintácticas distintas con el mismo significado. Además, estos y otros ejemplos podrían explicarse también por el fenómeno de ultracorrección, cuando los hablantes corrigen errores donde no los hay, intentando en todo momento corregir supuestos dequeísmos o queísmos donde no los hay.

Entonces se preguntarán ustedes, ¿cómo se debe decir? ¿Dijo de que o Dijo que? Basta solo con convertir el enunciado a una pregunta y lo sabremos. Si la pregunta no lleva preposición no ha de usarse tampoco en la modalidad enunciativa: ¿Qué dijo?, y no ¿De qué dijo? Por tanto, la expresión correcta es “Dijo que vendrías”; así como “Opino que tienes que ir” y “Anunció que no llegaría hoy”. Por el contrario, si la pregunta lleva la preposición, esta también debe aparecer en la modalidad enunciativa: ¿En qué quedamos?, cuya respuesta correcta es “Quedamos en que vendrías”.

Por otra parte, los verbos avisar, informar y advertir presentan dos regímenes distintos, es decir, necesitan de complementos oracionales distintos; así, por ejemplo el verbo avisar (como también advertir e informar) puede formar construcciones oracionales de dos formas: Avisar algo a alguien o Avisar a alguien de algo. De ahí que las construcciones Avisar de que, Informar de que y Advertir de que no sean incorrectas. Por ello no hay dequeísmo en Avisó a todos de que se haría una reunión, Nos advirtieron de que tengamos cuidado, Informamos de que estaríamos ausentes una semana.

Ahora sí, ya estamos en condiciones de descubrir si alguno se ha convertido en hablante dequeísta o queísta; y sobre todo, de superar estos errores, si intentamos en todo momento ser hablantes reflexivos de nuestra lengua.

Claudia Mezones Rueda

8 comentarios

  • Franz Vega dice:

    Tambien el mal uso:
    Esta QUE SE ….. (baña, duerme …etc)

  • paula dice:

    Como se escribe: Juan dijo que … O se escribe Juan dijo de que

  • gisela dice:

    Se escribe “Juan dijo que…”
    No podrías preguntar “¿De qué dijo Juan?” (???????) Sólo “¿Qué dijo Juan?” es posible.

  • Jan Jose dice:

    El vocabulario se aprende de lo que se oye en el ambiente. Lee puede ser más importante para aprender a hablar, que por lo que diga el texto.

  • Jan Jose dice:

    Que se hace excesivo uso del inglés en detrimento del español.

Deja un comentario

×