El Derecho romano es la doctrina elaborada por los juristas de la antigua Roma para discernir lo justo. Consiste en las respuestas que los expertos en Derecho formularon para resolver problemas jurídicos concretos, las cuales fueron sistematizadas y compiladas por el emperador Justiniano en el Digesto hacia el año 533. 

Ciertamente, el Derecho romano es el origen y fundamento de los ordenamientos jurídicos occidentales contemporáneos, de modo que sus conceptos, instituciones y principios mantienen plena actualidad. En efecto, gran parte de las nociones jurídicas del Derecho peruano son una herencia romana, por lo que su estudio contribuye en gran medida a clarificar su contenido y alcance, y a establecer un método interpretativo apropiado. Asimismo, el Derecho romano, dada su condición de tronco jurídico común, desempeña un rol de indiscutible importancia en la armonización jurídica internacional en el marco de la globalización y la intensificación de las relaciones comerciales transnacionales.

En definitiva, el Derecho romano resulta una materia esencial para la formación del jurista. De hecho, el reconocido romanista Álvaro d’Ors solía referirse a esta disciplina como “las humanidades del jurista”, resaltando su función pedagógica e introductoria. Es preciso, entonces, aprovechar al máximo el Curso de Derecho Romano que recibimos los alumnos de la Facultad de Derecho de la Universidad de Piura en nuestros primeros años.

 

PIETRO LA TORRE ZAMBRANO
FACULTAD DE DERECHO, VIII CICLO. CAMPUS LIMA.