La música siempre ha sido un factor importante en mi vida, incluso mucho antes de saber qué carrera estudiaría; renunciar a ella nunca fue una opción. Desde pequeña, fui creando una inmensidad de recuerdos junto a la música, que, más allá de la experiencia, me brindaron aprendizajes valiosos y contribuyeron a formarme como persona.

Al ingresar a la universidad, uno de mis mayores temores era tener que renunciar a la música, porque tendría que distribuir mi tiempo entre esta y los estudios de mi carrera; además, desconocía mi capacidad para desarrollarme musicalmente en una nueva ciudad y rodeada de nuevas personas.

Estoy segura de que haber coincidido con la Big Band en mi primer día en la universidad fue la señal que me impulsó a intentarlo; y, como era de esperar, me uní a ella como cantante.

Hoy, en mi último año de carrera, puedo afirmar que esta ha sido una de las mejores decisiones de mi vida universitaria, porque pude mantenerme cerca de la música incluso en los momentos más duros; gané grandes amigos y pude orientar nuevas metas en mi vida. Cada presentación, cada reflector y cada melodía son recuerdos que atesoraré por siempre. 

 

SSAMI TEIXEIRA TORRES
ADMINISTRACIÓN DE EMPRESAS, IX CICLO. CAMPUS PIURA.