En el 2025 – I, a través de emotivas ceremonias familiares, la universidad agradeció y reconoció el trabajo responsable y comprometido que desarrollaron dos de sus trabajadores.

Rosa Sánchez (Servicio de Limpieza)

Llegó a la universidad en 1983, cuando tenía 24 años. Era un periodo difícil y marcado por los estragos del Fenómeno El Niño. Sin embargo, a pesar de las adversidades, Rosa recuerda que sus cuatro hijos fueron su principal motivación para realizar con excelencia su trabajo en el área de Servicio de Limpieza. 

Señala que siempre estará agradecida por todo lo aprendido en esta casa de estudios, a la que llama “mi casa verdadera”. Afirma que aquí fortaleció sus valores y virtudes: “A quienes vengan, les digo que hagan bien su trabajo, que sigan adelante y que en todo pongan mucho respeto, orden y responsabilidad”, recomienda.

 

 

Marcos Salazar (Área de Sistemas, Redes y Comunicaciones)

El ingeniero Salazar conoció la UDEP en 1976, cuando ingresó a la Facultad de Ingeniería. Recuerda que, en los últimos años de su carrera, descubrió su pasión por la programación en medio de un contexto en que la computación daba sus primeros pasos en el país.

Cuando cursaba ya el quinto año de carrera, realizó un apoyo estudiantil en el Centro de Cómputo. Y, tras culminar sus estudios se integró al equipo de trabajadores de la universidad. En su área de desempeño ha participado en diversos proyectos de innovación tecnológica e informática como en los sistemas Argus y Capsys, para el Centro de Idiomas; en el sistema digital de préstamos de la Biblioteca; entre otros.