¡50 años del Edificio Principal!
Con un conversatorio, organizado por la Dirección de Patrimonio Cultural Universitario y el Centro Cultural, se conmemoraron los 50 años del término de la construcción del primer edificio de la universidad en Campus Piura.
Bajo el título “Cincuenta años del edificio principal: Arquitectura y Memoria”, los arquitectos Pedro Escajadillo y Ernesto Mavila, este último a través de un video, abordaron detalles sobre el diseño, la historia y el invaluable legado patrimonial del emblemático edificio.

Los primeros años
El edificio se comenzó a construir en 1968, en un terreno donde solo había arena y unos cuantos algarrobos. En 1969, se iniciaron las actividades académicas en un tercio de este; luego, continuaron las ampliaciones hasta 1975.
La construcción se organizó en tres bloques: “El primero, próximo a la urbanización San Eduardo, el punto más cercano a la ciudad a través de una trocha”, explicó Escajadillo.
Describió que en el primer piso se habilitaron los laboratorios de Física y Química, la Secretaría general, el Rectorado y la Biblioteca; en el segundo, dos aulas para Artes Liberales, que comprendía los programas académicos de Ciencias de la Información y Administración de Empresas; y en el tercero, dos aulas para Ciencias de la Ingeniería. Una era la 324, denominada Aula magna, donde también se realizaban eventos académicos y, posteriormente, sustentaciones.
Asimismo, resaltó el tiempo y la dedicación de los pioneros como Ramón Mugica, Víctor Morales, Eugenio Giménez, Ricardo Rey y Miguel Samper quienes, junto con otras personalidades, analizaban y hacían seguimiento de cada detalle. “El primer rector, el ingeniero Ricardo Rey, supervisaba de modo permanente cada trabajo. Venía con traje y corbata, bajo el sol y sin sombra, para verificar cada parte de la estructura”.
“Un prodigio de estudio”
El arquitecto Ernesto Mavila relató que su primer contacto con el edificio y la universidad fue como dibujante en la oficina del arquitecto Pérez Rosas (autor del diseño). Inicialmente, consideró que se trataba de un edificio “simple”, pero después lo valoró como “un prodigio de estudio”, por los detalles y las condiciones climáticas que se consideraron en el diseño.
Resaltó como figura central en el diseño y la construcción del edificio al ingeniero Eugenio Giménez. “Estudiaba cada detalle del diseño. La penetración del sol, el sentido del viento y toda la armonía. Incluso, a veces, el arquitecto Pérez Rosas hacía lo que el ingeniero le indicaba”.

| DATOS DE INTERÉS
> El Edificio Principal consta de veinticuatro módulos de 6.50 por 8.50 metros, distribuidos en cinco bloques estructurales e independientes. |



