Año II - Número 57 Boletín semanal editado por la Oficina de Información Febrero 2003


INFORME TÉCNICO
CONDICIONES OCEANO-ATMOSFÉRICAS E IMPACTOS EN PIURA Y TUMBES
(Enero 2003)


El Consejo Consultivo Científico y Tecnológico del CTAR Piura (CCCTEP), se reunió en las instalaciones de la Base Naval de Paita Gobierno Regional Piura el 5 de febrero de 2003 con el fin de realizar el análisis y monitoreo de los parámetros meteorológicos y oceanográficos en la zona norte del país correspondiente al mes de enero y primeros días de febrero, con el propósito de conocer la tendencia climatológica actual y su impacto en los sectores Agricultura, Pesquería y Salud.

Participaron Universidad de Piura, I Zona Naval de Paita, Proyecto Especial Chira Piura, SENAMHI, Dirección Regional de Salud, Dirección Regional de Pesquería, Dirección Regional de Agricultura, Gobierno Regional Piura y el Laboratorio Costero de Paita.

RESUMEN

El fortalecimiento del Anticiclón del Pacífico Sur, asociado a las altas presiones de la parte oeste de Sudamérica han contribuido al decaimiento del episodio El Niño en el área de monitoreo Niño 1+2, minimizando así la generación de ondas de calentamiento Kelvin y el eventual incremento de temperaturas de mar costeras. Las temperaturas máximas ambientales han empezado a descender desde febrero favorecidas por la presencia de nubes, las temperaturas mínimas se mantienen aún sobre los valores habituales. Las presiones altas y estabilidad atmosférica de la costa evitan crecimientos verticales de nubes, por lo que solo se esperan lluvias esporádicas y dispersas en la costa, mientras que en la sierra seguirán las precipitaciones entre débiles y moderadas.

SITUACIÓN SINÓPTICA

La Zona de Convergencia Intertropical (ZCIT) tiene dos componentes, el componente amazónico y el oceánico. La ZCIT oceánica obedece a elevadas temperaturas del mar en las zonas donde convergen los vientos alisios del norte y el sur; en la actualidad se ha observado el debilitamiento de la ZCIT asociada al enfriamiento de la temperatura superficial del mar en el sector oriental, por lo tanto se espera poco aporte de humedad proveniente del Océano Pacífico. La parte amazónica ha presentado mucha actividad durante enero e inicios de febrero.

CONDICIONES ATMOSFÉRICAS

Presión atmosférica

Los valores de presión atmosférica en el litoral se mantienen altos desde el 2002, con promedios de 10013.9 mb en Piura, 1012.6 mb en Chiclayo y 1012.4 mb en Talara, minimizando el riesgo a desarrollo de tormentas convectivas de desarrollo local.

El índice de oscilación del sur, después de haberse mantenido consistentemente negativo entre marzo y diciembre del 2002, indicando la clara presencia del evento El Niño, empieza a retomar valores normales desde enero del 2003.

Temperatura del aire

Las temperaturas máximas extremas presentan ligeras anomalías negativas en la costa y positivas en la sierra alta. Las mínimas en general se mantienen por encima de sus valores normales. En febrero, las máximas han disminuido considerablemente en la costa debido a la mayor presencia de cobertura nubosa.

Precipitación

Persisten las anomalías positivas de precipitación en las partes altas del departamento. Tal como se ha venido observando desde el mes de octubre. Eventualmente se han presentado lluvias de mediana intensidad en la cuenca intermedia y de baja intensidad en zonas bajas del departamento. Los máximos valores de precipitación se han registrado los días 19 de enero y 1 de febrero. Los rangos de las precipitaciones han variado entre 3 y 15 mm en costa, entre 30 y 60 mm en la cuenca intermedia y menores de 20 mm en las zonas altas. En general, las precipitaciones se han caracterizado por su persistencia.

Intensidad y velocidad del viento

Los vientos en superficie pueden considerarse normales para el mes de enero, la acción de las brisas de mar han permitido el desplazamiento de las nubes hacia le este, logrando despejar el área costera. En el mes de febrero se ha observado un fuerte debilitamiento de las brisas incrementando la probabilidad que eventuales precipitaciones de trasvase pueden alcanzar la costa.

El promedio del viento en Piura durante enero fue 3.3 m/s, en Chiclayo 5.1 m/s y en Talara 5.6 m/s.

CONCLUSIONES

Del análisis de las condiciones oceánicas y atmosféricas se concluye que el Evento El Niño ha decaído en todas las áreas del Pacífico Tropical. Durante las últimas semanas la temperatura del mar en el área de Niño 1+2, frente a la costa norte del Perú, se ha mantenido muy cercano a su valor normal, sin embargo existen alteraciones en la atmósfera relacionadas con la cantidad de energía liberada por el evento El Niño durante el 2002 que asociadas a las condiciones locales hacen prever que el 2003 será un año húmedo y tal como se anunció en anteriores ediciones las lluvias serán más frecuentes entre los meses de febrero y marzo con la atenuante que éstas no tendrán características de tormentas porque los aportes de humedad de la costa serán menores a los estimados en el 2002 debido el enfriamiento costero. Otra característica importante es que las precipitaciones se concentrarán en la cuenca intermedia cuyas intensidades variarán entre ligeras y moderadas, en la costa las precipitaciones serán mayormente ligeras. Ante este panorama se debe vigilar permanentemente los caudales de los ríos, especialmente el río Piura porque estadísticamente el 60% del caudal generado en la cuenca del Piura son aportados por las partes altas.

RECOMENDACIONES

  • Se recomienda a los Gobiernos Regionales y Comités de Defensa Civil Provinciales y Distritales no descuidar la ejecución de obras de defensas ribereñas de los rios Piura y Chira previstos para esta temporada.
  • Se recomienda continuar con el monitoreo de los caudales del río Piura a través del Sistema de Alerta Temprana de Avenidas a cargo del Proyecto Especial Chira Piura.
  • Se recomienda el monitoreo de la laguna Ñapique al haberse encontrado amebas que constituyen riesgo mortal en las personas.
  • Se reitera al Sector Salud la relevancia de la búsqueda activa de los casos mencionados en el presente informe y la notificación inmediata y oportuna. Reforzar las actividades de vigilancia epidemiológica activa así como priorizar acciones de contingencia de posibles brotes de epidemias en zonas de riesgo.
  • Se recomienda al sector agricultura considerar las condiciones de un verano húmedo para sus planes de cultivo.
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