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Cálculos Renales
Dr. Christian Villavicencio (*)
Los cálculos renales son masas duras, como una piedra, que se forman cuando una concentración de cristales provenientes de la orina se acumulan en el riñón. Esta saturación de sales en la orina y otras sustancias como el calcio y el ácido úrico, generalmente causan un agudo dolor (conocido como cólico renal), obstrucción en el flujo de la orina, hemorragias e infecciones en las vías urinarias. Los cálculos son más comunes en el verano cuando las personas transpiran y la orina se hace más concentrada.
El tamaño de los cálculos pueden variar de 1 milímetro, que son imperceptibles, hasta 3 cm. o más de diámetro. Los más pequeños no producen molestias. Los cálculos de mayor tamaño causan dolor intenso en la parte baja de la espalda que irradia hasta el abdomen y la pelvis. Otros síntomas incluyen nauseas, escalofríos, fiebre y sangre en la orina.
Los cálculos pueden provocar también una infección en las vías urinarias porque, al obstruir el flujo de la orina, las bacterias quedan atrapadas allí causando la infección. Los que no causan síntomas se pueden descubrir causalmente en una análisis rutinario. Los cálculos que producen dolor se detectan por los síntomas del cólico renal o por medio de una radiografía.
Los pequeños cálculos, asintomáticos y que no producen infecciones no suelen ser tratados. En estos casos, es recomendable beber abundantes líquidos para favorecer la producción de orina que arrastre las piedrecillas o arenilla. Los cálculos inferiores a un centímetro pueden eliminarse - según la zona donde se encuentren - con ondas de ultrasonido que los pulveriza y luego son arrastrados con la orina al exterior. Para los cálculos más grandes que obstruyen una vía urinaria suele ser necesaria la intervención quirúrgica para extirparlos.
Las medidas para prevenir la formación de nuevos cálculos dependerán de la composición de los mismos. Por ejemplo, los que están formados de calcio se combatirán con diuréticos y la ingesta de abundante líquido (8 a 10 vasos de agua al día).
Para el caso de los cálculos, que están formados por ácido úrico, se recomienda una alimentación pobre en carnes y pescado, porque estos alimentos ayudan a la concentración de ácido úrico en la orina. Para los otros cálculos derivados de una infección en las vías urinarias, se administrará antibióticos.
(*) Profesional del Servicio Médico de la Universidad de Piura
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