Año III - Número 120 Boletín semanal elaborado por la Dirección de Comunicación Mayo 2004


Bebidas energizantes, ¿estimulan o dañan?

Por: Leslie Young E. (*)

El uso y abuso de drogas psicoactivas ha demostrado ser un fenómeno dinámico, multifactorial y ampliamente extendido, incluso en Piura. En nuestro medio, ello se pone de manifiesto con la introducción de drogas no tradicionales en el mercado del tráfico y consumo de drogas sintéticas o químicas.

Una de las primeras sustancias usadas en el Perú a partir de 1997 aproximadamente, fue el derivado anfetamínico y alucinógeno llamado éxtasis; posteriormente, en 1999, casi simultáneamente, también se difundieron en nuestro territorio otras drogas sintéticas como la ketamina (o ketalar), fenciclidina (PCP o "polvo de ángel"), GHB (Gamma hidroxi ácido butírico), anabólicos, anfetaminas, efedrina, y las bebidas energizantes.

Las bebidas energizantes se introdujeron en nuestro medio hace tres años aproximadamente. Su consumo suele darse con fines de diversión en las reuniones "raves" u otras fiestas, a la par del consumo de éxtasis, y por otro lado asociado a la práctica de algún deporte como "rehidratante". En este último caso, indudablemente dentro de un error de información, dado que esta sustancia por su eminente estructura cafeínica es un estimulante más que rehidratante que buscaría el balance de sales.

Las bebidas energizantes contienen en términos generales: carbohidratos, cafeína, proteínas y aminoácidos, vitaminas y minerales, hierbas, creatina, carnitina, triglicéridos, oxígeno y hasta saliva de avispas.

La mayoría de las bebidas vendidas como energéticas contienen una concentración de carbohidratos de al menos 18 g por onzas y usualmente 25 g. Unas concentraciones tan altas de carbohidratos (glucosa, sacarosa, maltodextrinas, fructosa o galactosa) puede reducir la tasa a la cual los líquidos son absorbidos desde el intestino hacia la sangre y consecuentemente puede impedir la rehidratación durante el ejercicio. Sólo por esta razón las bebidas energéticas no deben ser ingeridas inmediatamente antes o durante la actividad física, cuando un reemplazo rápido del sudor perdido es muy importante. Además, cuando se consumen inmediatamente antes o durante el ejercicio estas elevadas concentraciones de carbohidratos pueden producir malestar gastrointestinal y las bebidas con altas concentraciones de fructosa también pueden tener efectos laxantes. Por lo tanto, las bebidas energéticas no son apropiadas para el consumo inmediatamente antes del ejercicio, durante algún tipo de ejercicio que pueda comprometer la pérdida de fluidos del cuerpo por el sudor o por problemas digestivos, ni durante la recuperación después del ejercicio.

La cafeína es un estimulante del sistema nervioso central y a pesar de que su efecto es temporal, esta puede hacer que el atleta se sienta mas "energizado". Desafortunadamente, unas dosis tan altas de cafeína hacen que algunos atletas sientan ligeros dolores de cabeza y si se ingiere después que se ha comenzado el ejercicio, la cafeína puede tener un efecto laxante y diurético, aspectos que pueden deteriorar, en lugar de mejorar el rendimiento y además puede tener efectos cardiovasculares dañinos y producir gastritis.

Las proteínas son empleadas como combustibles durante el ejercicio, pero en cantidades despreciables, por lo tanto, añadir proteínas a una bebida que contenga una adecuada cantidad de energía proveniente de los carbohidratos no suministrará ninguna ventaja para el rendimiento de los atletas.

En cuanto a los aminoácidos, se ha reportado que la taurina incrementa la contractibilidad del corazón en pacientes cardiacos -lo cual en pacientes con antecedentes cardiovasculares puede ser riesgoso- y puede servir como antioxidante, pero mas allá de estos hechos no parecen existir evidencias publicadas de que la suplementación con taurina afecte de manera positiva el rendimiento durante el stress físico o mental.

Una lata de bebida energizante de 250 ml que se expenden en nuestro medio sin ningún tipo de restricción, puede contener entre 0.08 a 0.10 grs. de cafeína, y taurina entre 0.025 y 0.035 grs.

Algunos de los principales efectos del consumo moderado van desde el aumento del nivel de actividad y el tono de la conciencia hasta la disminución del apetito y las necesidades de sueño, hasta el aumento de la frecuencia cardiaca y la presión arterial.

A dosis muy altas, puede resultar peligroso. Un consumo diario superior a 250 miligramos de cafeína (3 o 4 latas de bebidas energizantes por día) ocasiona arritmias cardíacas, ansiedad, irritabilidad, dificultades de concentración, diarreas, temblores. O también, el consumo exagerado en las fiestas "raves" asociado a la ingesta de éxtasis, puede resultar extremadamente peligroso, dado que la precipitación de una sobre dosis podría ocurrir.

En países como Inglaterra, Alemania, España y Austria, los mayores consumidores de bebidas energizantes a nivel mundial, la venta de estas sustancias no está restringida; sí lo está en Francia, Dinamarca y Noruega. En estos últimos países sólo se pueden adquirir en farmacias.

Por otro lado, la Asociación Nacional de Administración de Alimentos de Suecia, advirtió no mezclar este tipo de bebidas y alcohol, más aún si se ha estado sometido a un alto nivel de ejercicio físico. Ello en razón que tanto la cafeína como el alcohol actúan como poderosos diuréticos. Si a ello se suma una fuerte actividad física en una pista de baile o trabajos en un gimnasio, la deshidratación puede alcanzar niveles de peligrosidad hasta la muerte.

Finalmente, la marcas más difundidas y consumidas en nuestro medio son la Battery, elaborada en Finlandia, las austriacas XTC, Dark Dog, Private Energy y la transnacional más difundida Red Bull, y la Red Devil de Holanda, entre otras.

SUGERENCIAS

- El consumo exagerado de bebidas energéticas es dañino para la salud. Embarazadas, niños, personas en tratamiento psiquiátrico, con problemas cardíacos, abstenerse de consumir esta bebida. El consumo de esta bebida no debe estar asociarla con otros estimulantes; a largo plazo, el uso frecuente y a dosis altas puede generar dependencia psicológica.

- Algunos países de la región como Colombia, Chile, Argentina y Ecuador, vienen evaluando la posibilidad de restringir la venta libre de estas sustancias.

- El producto debería ser comercializado, expendido y dirigido sólo a la población adulta.

Bibliografía:

1. CEDRO, Bebidas energizantes, Milton Rojas.
2. Sports Science Exchange 84, VOLUMEN 15 (2002) NUMERO 1, Bebidas "energéticas": ¿estimulan, ayudan o dañan?, Leslie Bonci, M.P.H., R.D.

(*) Servicio Médico. Universidad de Piura

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